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Cuando sea excarcelado el próximo 17 de mayo, López Rivera, de 74 años, habrá cumplido casi 36 años de cárcel. (Teresa Canino)

Chicago -  Los dos principales funcionarios electos de la ciudad de Nueva York hicieron 'tandem' en la campaña a favor de la excarcelación del prisionero político puertorriqueño, Oscar López Rivera, en momentos en que la oposición salía precisamente de esa ciudad.

“La presión fue fuerte”, dijo la presidenta del Concejo Municipal de Nueva York, Melissa Mark Viverito, agradecida del respaldo que le dio el alcalde Bill de Blasio al movimiento que buscó respaldo para la solicitud de clemencia a López Rivera.

Mark Viverito ha participado este fin de semana de la segunda ronda de visitas de familiares y amigos de López Rivera a la prisión de Terre Haute, Indiana, luego de la decisión del entonces presidente Barack Obama de conmutarle la sentencia al prisionero independentista.

Cuando aspiró a la presidencia del Concejo Municipal de Nueva York, principales periodicos de la ciudad  - como el New York Daily News y el New York Post-, criticaron su respaldo a que el presidente Obama otorgara clemencia a López Rivera. “Utilizaron mis esfuerzos para excarcelar a Oscar como razón por la cual no debía ser electa”, dijo Mark Viverito.

Pero, piensa que esa misma presión anterior y el apoyo de amplios sectores de la ciudad neoyorquina lograron suavizar las críticas a la decisión del presidente Obama de conmutarle la sentencia al prisionero independentista, efectivo el 17 de mayo.

En su cuenta oficial de Twitter, el alcalde de Blasio elogió la decisión del presidente Obama.

López Rivera fue condenado a 55 años de cárcel tras ser imputado de conspiración sediciosa y portación ilegal de un arma. Luego, se le agregaron otros 15 años a su condena debido a un intento de fuga, la cual López Rivera siempre ha dicho que fue un entrampamiento.

En Nueva York ocurrió, el 24 de enero de 1975, el atentado en el restaurante Fraunces Tavern – frecuentado por ejecutivos de Wall Street-, que provocó la muerte de cuatro personas y heridas a 40. La autoría del ataque fue reclamado por las FALN.

López Rivera ha negado cualquier vínculo con ese ataque. “No tengo sangre en mis manos”, dijo, en una entrevista en 2014 con El Nuevo Día.

Cuando sea excarcelado el próximo 17 de mayo, López Rivera, de 74 años, habrá cumplido casi 36 años de cárcel, más que cualquier otro prisionero político puertorriqueño.

Al destacar el apoyo del alcalde de Nueva York, Mark Viverito sostuvo que de Blasio hizo llamadas telefónicas a personas claves del gobierno del presidente Obama o allegados al ex inquilino de la Casa Blanca. 


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