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La situación ha provocado que se incremente la entrada de marcas importadas como la holandesa Heineken, la dominicana Presidente, la mexicana Sol, entre otras. (Archivo/GFR)

LA HABANA- Las declaraciones de la empresa dedicada a la cerveza nacional en Cuba cayeron como un zarpazo: la demanda es mayor que la capacidad de producción, por lo que las preciadas Bucanero y Cristal han comenzado a escasear en los estantes de las tiendas cubanas.

El mercado cervecero cubano atraviesa lo que puede calificarse como un dulce problema, pues la producción de cerveza nacional anda en el tope, a tal punto que los fábricas productoras no dan abasto para satisfacer la demanda, lo que ha provocado que se incremente la entrada de marcas importadas como la holandesa Heineken, la dominicana Presidente, la mexicana Sol, entre otras.

El complicado escenario fue revelado por Mayle González, especialista de ventas de la Empresa Mixta Bucanero S.A., encargada de la producción de las cervezas nacionales Bucanero, Cristal, Mayabe y Cacique. La funcionaria dijo a la Agencia Cubana de Noticias (ACN) que “el auge del trabajo por cuenta propia y el creciente arribo de turistas a la isla han disparado las solicitudes de este producto, por lo cual es necesario construir una nueva planta para cubrir estas necesidades de la economía”.

Agregó a la ACN que “la demanda de cerveza para cubrir las necesidades del turismo, el comercio, la gastronomía y la población supera las capacidades de las plantas productoras existentes en Cuba”.

La revelación de González, sin embargo, le ha dado carácter oficial a un problema de abastecimiento que la población ha visto cómo se ha acentuado desde que se disparó el turismo en la isla el año pasado, pero que comenzó a tejerse desde que los trabajadores por cuenta propia entraron en escena tras el congreso del Partido Comunista de Cuba del 2012.

Lo que ha ocurrido con el mercado cervecero es que la autorización de restaurantes y bares privados ha generado un serio problema de acaparamiento, pues dado que no existe un mercado mayorista en el cual comprar, los dueños de los negocios adquieren su cerveza en las mismas tiendas que la población.

Es común, por lo tanto, escenas como las que presenció El Nuevo Día en el mercado del centro comercial Galerías Paseo, donde dos personas que andaban en conjunto esperaron que se sacaran cervezas Cristal de botella y cada uno se llevó cinco cajas del producto, dejando sólo cuatro para el resto de la población.

“Y todo eso para qué es”, le pregunto El Nuevo Día a los personajes en la fila. “Pues para la paladar, los clientes quieren cerveza de botella”, respondió uno de los individuos pelado de la risa.

Las dificultades con el abastecimiento llegan a ser tan serias que literalmente hay que salir a cazar por los distintos mercados y tiendas estatales para adquirir cerveza nacional, pues es más fácil toparse con importada que con local, sobre todo si es Cristal, la más suave de las dos marcas principales en Cuba.

El problema de abastecimiento golpea directamente a la población, pues es un tema esencialmente de precio. La cerveza nacional de 12 onzas, sea de lata o botella, se vende a 1 CUC en los mercados, o lo que equivale a $1.13. Mientras que la importada suele venderse a 1.25 CUC o hasta los 1.80 CUC por unidad, lo que multiplica su precio y hace muy complejo para la población su adquisición.

A eso se suma que los cubanos adoran su cerveza, por lo que a veces prefieren acudir a un restaurante privado o del estado a consumirla, pero allí los precios no bajarán de 1.25 CUC.

Ante ese escenario, no es raro toparse con un mercado negro que aprovecha el problema de oferta para hacer su agosto. En los propios Cupet –una especie de “7Eleven” a la usanza cubana- suele haber personajes en las afueras que ofrecen vender la cerveza nacional por 1.25 CUC, sacándole un 25% de ganancias a la transacción. Y los cubanos lo pagan, pues si bien el costo es alto, a la hora de pasarla bien, aquí no se escatima en gastos.

“Aquí el problema es que la escasez la acabamos pagando nosotros. Es bueno que haya mucho turismo, pero nos estamos quedando nosotros sin nuestra cerveza y tenemos que estar comprando la importada, que es más cara”, dijo a El Nuevo Día, Rigoberto Medina, quien salió con media caja de cerveza Presidente ante la falta de Cristal o Bucanero en el mercado donde fue a comprar.

González, quien recalcó que a la ecuación se ha sumado la falta de materia prima procedente de República Checa, explicó a ACN que el gobierno busca enfrentar el problema mediante la mejoría en la producción de latas y botellas, así como la reducción de las exportaciones y una merma en la producción de maltas, pero alertó de la necesidad de construir una nueva planta productora de cervezas.

Así las cosas, no se trata de que no hay cerveza nacional en Cuba. Claro que la hay, lo único que la conseguirá con mucha más facilidad pagándola en hoteles y restaurantes, que buscándolas por usted mismo en el mercado, donde, al fin y al cabo, salen mucho más baratas.


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