JUEZA Sheila Abdus-Salaam (horizontal-x3)
La Policía de Nueva York dijo esta semana que no ha encontrado indicios de delito, lo que indica que la jueza pudiera haberse suicidado. (AP)

NUEVA YORK - Cuando Sheila Abdus-Salaam aceptó hablar este mes en una reunión de exalumnos en la Facultad de Derecho de la Universidad de Columbia, no fue nada extraordinario para alguien tan solicitada como la primera mujer negra jueza de la Corte Suprema de Nueva York.

Sin embargo, apenas seis días antes de ese encuentro en la universidad de la que se graduó, la exitosa historia de Abdus-Salaam dio un giro sorprendente: su cadáver fue hallado flotando en el río Hudson, lo que dejó a quienes la conocían tratando de conciliar una vida al parecer estable con una muerte misteriosa que sigue bajo investigación.

La policía de Nueva York dijo esta semana que no ha encontrado indicios de delito, lo que indica que la jueza pudiera haberse suicidado tras caminar por las calles de Harlem durante cuatro horas, pero sus familiares y admiradores dicen que eso no tiene sentido.

"Sheila era una de las personas más racionales, comedidas e intelectuales que he conocido", dijo Keith Wright, un exlegislador estatal, viejo amigo y vecino que había visto a Abdus-Salam en el metro apenas dos días antes de su muerte. "No creo que ella se haya suicidado".

En una declaración, la familia de Abdus-Salaam rechazó reportes de que ella lidiaba con depresión y que, de acuerdo con la Policía, su muerte ocurrió cerca de los aniversarios de los suicidios de su madre y su hermano.

La Policía admitió más adelante que se equivocó sobre la causa de la muerte de la madre.

Más interrogantes surgieron luego que la Policía colocó en Twitter la semana pasada una foto de un volante que pedía información de cualquiera que pudiera haber estado en contacto reciente con Abdus-Salam y después que un funcionario policial calificó la muerte de "sospechosa", pero la Policía ha recalcado que eso simplemente quiere decir que no han llegado a una conclusión sobre la muerte.

La cobertura de prensa "ha incluido frecuentemente comentarios infundados sobre el posible estado mental y emocional de mi esposa al momento de su muerte", dijo el reverendo Gregory Jacobs, esposo de Abdus-Salam y pastor episcopal que vivía con ella en una casa en Nueva Jersey.

"Aquellos de nosotros que amamos a Sheila y la conocimos bien no creemos esas conclusiones infundadas tengan bases en la realidad".

Abdus-Salam, de 65 años, fue criada en una familia de clase trabajadora en Washington. Se graduó del Barnard College antes de estudiar derecho en Columbia.

Luego de una carrera que la vio ascender de abogada de personas de bajos ingresos en Brooklyn a jueza de la corte suprema del estado de Nueva York, el gobernador Andrew Cuomo la nombró para la Corte de Apelaciones del Estado en 2013.


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