Una mujer londinense de nombre Milly Cooper, nunca se imaginó cómo sería su destino, luego de que su marido la dejara sola con una hija y sin un centavo para sobrevivir, pues se convirtió en "Acompañante" de clase alta y no tardó en ganar una pequeña fortuna en Estados Unidos, donde ha vivido la mayor parte de su vida.

Al casarse por segunda ocasión dejó el mundo de la prostitución a un lado, pero a 25 años de no prestar servicios sexuales de ningún tipo, volvió al ruedo conviertiéndose en la escort más adulta del medio, sosteniendo relaciones con por lo menos 3,500 hombres, cuyas edades oscilan entre los 29 y los 92 años.

Actualmente, la mujer ve a dos clientes a la semana, ganando hasta $1,200 dólares por hora.

"Hoy en día, las chicas tienen senos grandes, cuerpos delgados y caminan con medio cuerpo desnudo, podríamos decir que las chicas son unas mujerzuelas", declaró la longeva escort.