Trump insinúa que las conversaciones en la Casa Blanca podrían grabarse (horizontal-x3)
Aunque varios presidentes grabaron conversaciones en secreto sin ningún problema, con el que se vincula más esta práctica es con el presidente Richard Nixon. (AP)

Por primera vez desde que el secretario general de la Casa Blanca del presidente Richard Nixon retiró un sistema de grabaciones en la Oficina Oval hace casi 44 años, un mandatario ha insinuado que, nuevamente, las conversaciones en esa residencia podrían estar siendo grabadas de manera secreta.

De ser así, el presidente Donald Trump estaría siguiendo un precedente problemático.

Aunque varios presidentes grabaron conversaciones en secreto sin ningún problema, con el que se vincula más esta práctica es con el presidente Nixon. Sus grabaciones se convirtieron en evidencia de primera mano durante la investigación del caso “Watergate” que, a la larga, culminó en su renuncia. Tarde o temprano es probable que las grabaciones lleguen al público.

“La lección para los presidentes desde Nixon fue: no grabe sus conversaciones en la Oficina Oval”, dijo Timothy Naftali, profesor en la Universidad de Nueva York y el primer director federal de la Biblioteca Presidencial Richard Nixon en Yorba Linda, California. “Sólo serviría para meterlo a uno en problemas”.

Trump tuiteó el viernes que al exdirector del FBI James Comey “más le vale que no haya ‘cintas’ de nuestras conversaciones antes de que él comience a filtrarlas a la prensa”.

El extraordinario, aunque ambiguo, tuit fue publicado tres días después de que Trump despidió a Comey, quien supervisaba la investigación de la agencia sobre el entrometimiento ruso en las elecciones presidenciales y si alguien en la campaña del actual mandatario estuvo involucrado.

Trump ha rechazado la pesquisa como “noticias falsas”, y afirmó que Comey le aseguró en una cena y en dos llamadas telefónicas que él no estaba siendo investigado.

Comey no ha hecho declaraciones públicas desde que fue despedido, pero un colega dijo que las afirmaciones del presidente son desconcertantes, y añadió que Trump le pidió al director del FBI una promesa de lealtad durante la cena del 27 de enero en la Casa Blanca, promesa que Comey declinó dar.

Ése y reportes similares aparentemente fueron el móvil del tuit de Trump.

Sean Spicer, portavoz de la Casa Blanca, no hizo comentarios cuando se le preguntó si Trump grabó a Comey o si existe equipo de grabación en la residencia presidencial.

Bajo una ley posterior a Watergate, la Ley de Grabaciones Presidenciales, las grabaciones que seanefectuadas por presidentes, pertenecen al pueblo y pueden ser dadas a conocer de ser necesario. Destruirlas sería un delito.


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