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Bajo el   sol de la mañana y la sonido del vaivén de las olas, algunos participantes del proyecto de la Rama Judicial “Adictos en Rehabilitación” (Drug Court), participaron ayer en la siembra de decenas de árboles para la estabilización de dunas en el playa Vacía Talega en Piñones.

Las dunas son acumulaciones o aterramientos de arena que son depositadas por el oleaje y, con la ayuda del viento, son desplazadas a lo largo de la costa. Estos montículos arenosos son el lugar donde anidan tortugas aparte de que son una barrera natural contra las marejadas.

La actividad fue organizada por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) y el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan tras la alarmante pérdida de hasta ocho metros de acumulación de arena en esta área, indicó Javier E. Laureano, Director Ejecutivo del Programa del Estuario.

“Estamos muy entusiasmados por las estrategias que estamos desarrollando para conservar las dunas de Piñones y las especies que están en peligro de extinción que tienen como hogar esta zona” dijo Laureano.
 El arrojo de  basura y la conducta humana han causado  la  perdida de muchas dunas. La creación de al menos cinco pies de un arenal puede tardar hasta 25 años ya que es un ecosistema que se tarda mucho, dijo el experto.
 
“Las dunas son la  formación playera de protección más importante y constituye una defensas contra el embate del mar en las costas”, dijo el experto.
Laureano indicó que trabajarán en alianza con el DRNA para colocar barreras como pilotes y palmas para evitar el acceso de autos a las dunas. 

Los voluntarios  sembraron en esta costa distintas especies de plantas rastreras como Bejuco de Puerco (Ipomoea stolonifera) y arbóreas como las uvas de playa (Coccoloba uvífera), entre otras.

El 90% de las dunas  en el norte de Puerto Rico han desaparecido a consecuencia de sucesos naturales como terremotos y la extracción de arena para la construcción.


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