Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

 (horizontal-x3)
Ramos aseguró que “pronto” iniciará la reestructuración organizacional de la AEE. (Vanessa Serra Díaz)

AlixPartners International, la firma de consultoría que entre septiembre de 2014 y febrero pasado lideró la reestructuración fiscal y operacional de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), dejó la corporación pública con los bolsillos llenos, pero sin completar la “debida” transferencia de conocimientos al personal interno para darle continuidad a los trabajos.

Así lo indicó ayer el director ejecutivo de la AEE, Ricardo L. Ramos, tras detallar que, al 31 de marzo –un mes después del vencimiento de su contrato–, AlixPartners había cobrado $46,359,971. Tenía un balance pendiente de $1,429,971, para un gran total de $47,789,720.

“Esa cifra incluye gastos reembolsables”, dijo Ramos, en referencia a que la exoficial de reestructuración, Lisa Donahue, y los demás ejecutivos de AlixPartners podían reclamar el 8% de lo que gastaran en transportación aérea y terrestre, alojamiento y comida.

Ramos indicó que bajo el mando el Donahue se establecieron “excelentes prácticas”, en áreas como la Oficina de Combustible de la AEE y la elaboración de los reportes de flujo de efectivo que los acreedores reciben semanal, mensual y trimestralmente.

Sin embargo, dijo, en las áreas o temas que no eran del “expertise” de la AEE, como la reestructuracion financiera y los asuntos legales, “no hubo transferencia de conocimientos o fue muy limitada”.

“No queremos que eso vuelva a ocurrir. Lo que queremos es que la transformación se logre, y para eso hemos creado grupos internos. Parte de nuestra estrategia es ser muy cautelosos y cuidadosos en cuanto a gastos, maximizando la utilización de personal interno. Ciertamente, hacen falta consultores externos porque es un tema complicado y que requiere ‘expertise’ particular, pero la idea es evitar que se repita lo que pasó con AlixPartners, que cuando se fueron no hubo transferencia de conocimientos”, aseveró.

Ramos aseguró que Donahue “no tiene sustituto” bajo la administración de Ricardo Rosselló. Señaló, de paso, que la figura del oficial de reestructuración ya no es necesaria, pues las negociaciones con los acreedores son lideradas por la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (AAFAF).

Más desembolsos

Otra firma que la AEE dejó con los bolsillos llenos fue el bufete Cleary Gottlieb Steen & Hamilton, que hasta el mes pasado fue el asesor legal principal de la reestructuración.

Hasta el 31 de marzo, Cleary había cobrado $14,234,350. Le falta por cobrar $742,746, para un gran total de $14,997,096, precisó Ramos.

Indicó que a esta compañía sí se le buscó sustituto, y se trata del bufete Greenberg Traurig. Su contrato, de $1 millón más 8% de gastos reembolsables hasta el 30 de junio, aún está bajo evaluación en la Oficina de Gerencia y Presupuesto. La expectativa de Ramos es que se apruebe en dos semanas o antes.

“Greenberg es una firma de servicios legales especializada en reestructuración. Su contrato representa honorarios de 20% por debajo respecto a lo que teníamos antes (Cleary)”, sostuvo.

Por otro lado, el contrato de asesoría técnica con Siemens Industries para los asuntos relacionados al Plan Integrado de Recursos de la AEE venció en marzo, y del total de $2,087,656.20 se han desembolsado $1,686,182. En cuanto a Norton Rose Fulbright, que funge como firma asesora de bonos de la AEE, su contrato de $3,500,000 millones está supuesto a vencer el 30 de junio, y ya se han desembolsado $1,207,312. “Este servicio cobra notoriedad” con los planes de la AEE de acudir a los mercados de bonos en septiembre, por lo que el contrato pudiera renovarse, dijo Ramos.

Otro contrato que podría renovarse es el de Sidley Austin, por $9,925,000 y supuesto a vencer el 15 de junio, pues es el bufete que representa a la AEE en la investigación –aún en curso– de la Comisión de Intercambio y Valores (SEC) sobre presuntas irregularidades en las emisiones de bonos de 2012 y 2013.


💬Ver 0 comentarios