Cada cierto tiempo, una profecía con tono sombrío y respaldada por señalamientos bíblicos o hasta supuesta evidencia científica vaticina la fecha exacta del fin del mundo.

La más reciente, divulgada a través de enormes letreros a orillas de  algunas vías de rodaje en la Isla, asegura que el día del juicio final será el  próximo 21 de mayo.  Las entidades detrás de la teoría, entre ellas Family Radio y la Electronic Bible Fellowship, aseguran que dentro de exactamente un mes desparecerán misteriosamente miles de personas como parte del arrebatamiento, momento en que  los elegidos serán llevados junto al Señor.

¿Los demás?  Pues se quedarán sobre la Tierra hasta el próximo 21 de octubre, día en que Dios acabará con el mundo.

El catedrático de teología en el recinto Metropolitano de la Universidad Interamericana, el doctor Rubén Pérez Torres, indicó que la teoría sobre el juicio final en el 2011 es “teológicamente un disparate” pues se basa en unas supuestas pistas bíblicas mientras ignora puntos claves del Nuevo Testamento.

Según el portal www.familyradio.com, partiendo de las instrucciones que Dios le dio a Noé para construir el arca, plasmadas en el libro del Génesis, se puede determinar la fecha del día final. A base de cálculos sobre la fecha del aquel diluvio (en el año 4990 antes de Cristo) y los alegados mensajes de Dios en los que indica que pasaran siete días antes del próximo desastre, los seguidores de la teoría aseguran que el 2011 es el año seleccionado.

“Jesús dijo muy claramente cuando los discípulos le preguntan en Hechos 1:6, 'Señor, restauraras el Templo de Israel en estos tiempos'.  La respuesta de Jesús fue bien clara, 'no os toca a vosotros saber los tiempos que el Padre puso en su sola potestad'”, manifestó Pérez Torres.

El catedrático señaló que existen numerosos versículos que indican que nadie, ni siquiera los ángeles, saben la fecha exacta del juicio final.

“Tristemente hay personas que utilizan esa teología de la escatología inminente para meter miedo porque el miedo vende.  Y lo que hacen es perjudicar el cristianismo, porque nosotros los cristianos creemos en que Jesús regresará, pero cuando no suceda nada el mes que viene, siempre habrá gente que dejará de creer”, sostuvo Pérez Torres.

Esta no es la primera vez que grupos religiosos desarrollan campañas para anunciar el alegado fin del mundo. 

El fundador de la Iglesia Adventista, William Miller, aseguró que el fin del mundo llegaría el 20 de marzo de 1843. Mientras, el fundador de La Sociedad de la Torre del Vigía (grupo que luego evolucionó hasta convertirse en los Testigos de Jehová), Charles T. Russell,  indicó que Jesús regresó a la Tierra en 1874 y que el mundo terminaría en el 1914.  Cuando esto no sucedió, cambió la fecha para el 1915.

Asimismo, alrededor del mundo surgieron numerosos grupos -que luego fueron bautizados como sectas milenaristas- que aseguraron que la Tierra terminaría con la llegada del año 2000.