La última etapa de evaluación de la planta de conversión de desperdicios sólidos en energía de Energy Answers en Arecibo se acerca a su fin, y quienes se oponen al proyecto guardan esperanzas de que el cambio de gobierno altere el rumbo favorable que el desarrollo lleva hasta ahora.

Aunque el gobernador electo Alejandro García Padilla no se ha expresado categóricamente a favor o en contra de la propuesta incineradora, defensores del proyecto que usa la tecnología waste to energy aseguraron ayer que el líder del Partido Popular Democrático (PPD) respalda la iniciativa.

“Este proyecto tiene el respaldo, no solamente de una sola administración que representa un partido político, sino de las dos; los dos, el electo y el que estaba anteriormente, respaldan este proyecto”, afirmó el expresidente de la Legislatura Municipal de Arecibo Héctor “Tato” González, en una rueda de prensa junto a los consultores ambientales de Energy Answers y vecinos de Arecibo que favorecen la planta.

Para terminar la evaluación del proyecto resta un permiso de la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA) sobre la calidad de aire, y el permiso de construcción y ubicación de la Junta de Calidad Ambiental (JCA), que hoy tiene vistas públicas en Arecibo.

La EPA otorgó un permiso preliminar, y actualmente la solicitud se encuentra en revisión final mientras la agencia federal analiza los comentarios vertidos durante sus vistas públicas.

Mientras, opositores dijeron ayer que seguirán su lucha contra el plan de Energy Answers, incluso tras el cambio de gobierno. “Esto no es una lucha política, (...) es un asunto de salud pública que los políticos han jugado con ella (...) Todo el mundo sabe de la prevalencia del asma en Arecibo, y que es grande la enfermedad de cáncer del pulmón”, dijo Javier Biaggi, portavoz del Comité Basura Cero en Arecibo.

“Estamos hablando de un asunto de salud, se ha convertido en un issue político porque lo han querido plantear así, pero lo que hemos dicho es simple, si el gobernador (electo) quiere una protesta el día de su inauguración, la va a tener porque esta vez vamos a estar más activos”, aseveró.

Para los consultores ambientales de Energy Answers, Javier Vélez Arocho y Alexis Molinares, el rechazo al proyecto responde más a una “oposición de carácter dogmática” que a reservas fundamentadas. Molinares sostuvo que se dejan llevar por sus principios sobre asuntos en los que no creen, como la combustión, y no por los datos relacionados con la tecnología.

“En los años 90, las tecnologías de control de emisiones de todos estos sistemas mejoraron dramáticamente, y hoy día remueven más del 90% de los componentes que van a la atmósfera”, dijo Molinares. “No es una incineradora como las que proliferaban en la década de 1980 y ahora son ilegales”, destacó.