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Oscar López Rivera (horizontal-x3)
Al aeropuerto Luis Muñoz Marín llegó un vehículo federal oficial que trasladó a López Rivera. (Teresa Canino)

El prisionero político Oscar López Rivera regresó hoy a suelo boricua, donde terminará de cumplir su sentencia, que se extingue el 17 de mayo, bajo arresto domiciliario.

Junto a su hija Clarisa López Ramos y funcionarios electos, López Rivera llegó a San Juan en un vuelo de American Airlines procedente de Charlotte (Carolina del Norte). Pero inició su travesía desde el aeropuerto de Indianápolis, en Indiana.

López Rivera salió en horas de la mañana de la prisión de Terre Haute (Indiana), en la que estuvo encarcelado casi la mitad de los 35 años y ocho meses que cumplió en instituciones carcelarias estadounidenses. Los últimos 97 días de su condena los pasaría en arresto domiciliario en la casa de su hija, según fuentes.

El Negociado de Prisiones dejó formalmente a López Rivera en las manos del congresista Gutiérrez para su traslado a San Juan, confirmó el legislador. Pero, López Rivera, de 74 años, permanece bajo la supervisión del Negociado de Prisiones hasta completar su sentencia el 17 de mayo.

El prisionero político vestía un mahón, una camisa roja y una gorra blanca. Fue sacado por el segundo nivel del aeropuerto.

Benito de Jesús, quien llevaba una bandera de Lares, fue uno de los pocos presentes que pudo ver a López Rivera.

De Jesús dijo que López Rivera se veía tranquilo y feliz.

Esta mañana, el representante estatal neoyorquino José Rivera fue el primer funcionario en confirmar el traslado de López Rivera.

“Familia, después de tantos años de lucha Oscar López Rivera está en el aeropuerto en ruta pa(ra) Puerto Rico”, colocó Rivera en su página de Facebook.

La familia cercana y la abogada de López Rivera habían guardado silencio en las últimas 24 horas sobre los informes extraoficiales de que el traslado de López Rivera, el que era probable tras el presidente Barack Obama conmutar su sentencia, se produciría hoy.

Pero, Clarisa López, la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Ortiz, el congresista Gutiérrez, y la presidenta del Concejo Municipal de Nueva York, Melissa Mark Viverito, ofrecerán esta noche una conferencia de prensa.

Junto a López Rivera también viajó su hermano menor José, líder comunitario de Chicago.

Más de una decena de personas esperaban ansiosas en el aeropuerto internacional la llegada del prisionero político. Unas seis monoestrelladas azul cielo ondeaban en las afueras del terminal de American Airlines.

“Yo vine con la esperanza de recibir a Oscar. Obviamente, no sé si podemos verlo o no, no me importa lo que tenga que esperar, no me importa si no lo puedo ver hoy”, expresó Nady Pacheco, quien llegó al aeropuerto junto a su esposo ynieta.

“Lo importante es que él sepa que había un pueblo pendiente de que fuera liberado, y que hay un pueblo que lo apoya, que hay gente en este país que agradece infinitamente el sacrificio que él ha hecho por lograr la independencia de puerto rico y los años que sufrió de cárcel”, añadió. 

Tras conmutársele la sentencia, el Negociado de Prisiones, de encontrar espacio, estaba obligado a sacar a López Rivera del complejo carcelario de Terre Haute (Indiana) a una prisión de tiempo parcial o en arresto domiciliario como parte del proceso hacia su reinserción en la sociedad.

López Rivera había solicitado entonces que se le trasladara a Puerto Rico, donde se supone se le permita salir a trabajar.

La alcaldesa Cruz ha indicado que le tiene un trabajo comunitario a López Rivera, quien el pasado día de Reyes cumplió 74 años.

López Rivera fue convicto principalmente de conspiración sediciosa debido a sus vínculos con el grupo clandestino independentista Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN).

Entrevistada hace unos días en Terre Haute (Indiana), la hija de López Rivera, Clarisa López Ramos, indicó que su padre había comenzado la mudanza, enviando unas cajas a Puerto Rico – donde tiene previsto vivir con ella-, y otras a familiares a Chicago, Illinois, donde fue arrestado.

López Rivera probablemente no ha pisado suelo puertorriqueño desde enero de 1975, cuando estuvo en una conferencia en Isabela.

“Está feliz, superalegre”, dijo el pasado 28 de enero López Ramos, al concluir una de sus visitas recientes a la cárcel de Terre Haute después de que el presidente Obama conmutara la sentencia de su padre.

Aunque regresó a Puerto Rico, la abogada de López Rivera, Jan Susler, ha advertido que sigue bajo restricciones del Negociado de Prisiones, lo que incluye el no poder acudir por ahora a un evento de celebración o tener limitaciones para hablar con los medios de comunicación.

Esperan a Oscar en la residencia de su hija

Un joven identificado solo por el nombre, Francisco, llegó hasta el edificio donde vivirá con su hija para el exprisionero político, Oscar López Rivera, a colocar un letrero con el mensaje “Puerto Rico te abraza, bienvenido Oscar”.

“Mi idea era recibirlo en el aeropuerto, pero como todo esto fue tan abrupto e inesperado, pues no me dio tiempo. Fui al aeropuerto y se me hizo tarde”, expresó

Francisco estaba amarrando el letrero al portón del edificio cuando una residente se quejó ya que es propiedad privada, así que lo colocó en una verja al lado del edificio. 

“(Quiero) que él sienta orgullo del ejemplo que le dio al país de que cuando personas de todas las ideologías creen en un fin común, pueden lograr grandes cosas”, dijo sobre la intención de preparar el cártel.

“Es una persona que ha sufrido en carne propia las injusticias de un país que sometió otro país al colonialismo sin su consentimiento. Para mí es un héroe nacional y merece el respeto de todas las personas de todas las ideologías” afirmó. 


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