El análisis fue realizado por académicos del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico (semisquare-x3)
El análisis fue realizado por académicos del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico. (Archivo / GFR Media)

Si Puerto Rico se queda corto del dinero que necesita para el sostenimiento del Plan de Salud del Gobierno cuando finalicen los fondos del Obamacare a finales de este año, el junte de los potes presupuestarios relacionados al sistema de salud podría ayudar a detener los efectos del llamado precipicio fiscal de Medicaid.

Así lo determinó un análisis realizado por académicos del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, a petición de la Comisión Multisectorial del Sistema de Salud de Puerto Rico.

“Sin la fragmentación de esos potes, tendríamos la capacidad suficiente para llenar esa brecha”, comentó el doctor Rafael Torregrosa, portavoz de la Comisión.

Según el dentista, este hallazgo es importante ante la posibilidad de que Puerto Rico quede fuera de la repartición presupuestaria congresional o no reciba lo suficiente para mantener la Reforma.

“La desgracia es que el gobernador (Ricardo Rosselló) no se haya sentado con nosotros para (ver cómo se pueden) cubrir esos números. Además, para someter el (Medicaid) State Plan tiene que haber participación de los sectores (de participantes del sistema de salud) y eso no ha ocurrido”, manifestó Torregrosa.

Tanto el dentista, como el doctor Víctor Ramos, presidente del Colegio Médico, señalaron que a nivel congresional hay sectores que están en contra de que Puerto Rico reciba fondos adicionales para nutrir su sistema de salud.

“Estamos en medio de la lucha (de cabildeo para allegar fondos) y tenemos bonistas torpedeando todo esfuerzo”, dijo Ramos, quien recalcó que la salud representa el 23% de la economía del País.


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