La salud del Cardenal Luis Aponte Martínez volvió a demejorar. Aunque la condición del religioso se ha mantenido en altas y bajas durante las últimas seis semanas, comenzó a recaer bastante desde anoche. 

"Esta otra vez malito, delicado", dijo el doctor Ricardo Martínez Durán, su médico de cabecera. 

Según explicó, desde anoche Aponte Martínez está quejándose de dolor, permanece letárgico y apenas balbucea. 

De hecho, comentó que hoy  el arzobispo de San Juan, Roberto González Nieves y el obispo de Arecibo, Danierl Fernández, visitaron al Cardenal, pero al parecer,  Aponte Martínez no los reconoció. 

"Aquí estamos junto a él", comentó Martínez Durán, quien debido a la gravedad de la condición del religioso, lo ha visitado hoy en varias ocasiones y se encuentra a su lado junto a allegados y familiares. 

El médico, no obstante, recalcó que en ocasiones anteriores en que ha estado en situaciones similares, Aponte Martínez se ha mejorado. Por lo que dijo estar pendiente a lo que pueda ocurrir. 

"El ha demostrado que es bien fuerte", puntualizó.