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Uno de los medicamentos que aumentó de precio es el Anaprox (Naproxen), analgésico para el tratamiento del dolor. (GFR Media)

El precio de un nutrido grupo de medicamentos ha subido dramáticamente, lacerando aún más el bolsillo del consumidor y obstaculizando el acceso al tratamiento médico de pacientes que no pueden pagar los nuevos aumentos.

La tendencia alcista, reflejada en los últimos dos años, surge por una combinación de factores, particularmente por la libertad que tienen compañías manufactureras en los Estados Unidos de subir los precios de sus fármacos.

Aunque los precios que marcan las farmacéuticas luego son objeto de  negociaciones y reembolsos con los planes médicos, el paciente es el que siente el mayor impacto, con notables aumentos en los deducibles.

Esta situación, de hecho, es objeto de una investigación congresional.

En Puerto Rico, mientras tanto, del 11 de marzo al 29 de septiembre de este año, el gobierno ha aprobado el aumento de precio en 41 medicamentos.

Muchos de ellos son fármacos de uso frecuente, como Flovent (inhalador para el asma), Humalog (insulina), Synthroid (para el hipotoroidismo), Crestor (para controlar el colesterol), Celebrex (para el dolor), Lyrica (para la fibromialgia) y Premarin (para la menopausia), entre otros.

Según información suministrada por Elliot Pacheco, expresidente de la Asociación de Farmacias de la Comunidad, el precio de un frasco de 100 pastillas de Naproxen (Anaprox), medicamento para el dolor, subió este año de $7.26 a $146.15. De igual manera, un frasco de 100 pastillas de Fioricet (versión genérica) aumentó de $56 a $111.04.

Difícil acceso

Una de los pacientes afectados por esta situación es Carmen Domenech, de 68 años. Tras 22 años laborando en un colegio privado, su único ingreso actual es el Seguro Social, que  mensualmente le desembolsa $400.

Con esa cantidad, Domenech hace malabares, aunque últimamente se le ha dificultado comprar las medicinas que necesita.

“Soy  alérgica. No puedo comer maíz, maní o sulfato, entre otros ingredientes. Ahora mismo estoy buscando un medicamento que necesito, Orapred (para las alergias), pero me dicen que está en $1,300 al mes”, dijo.

El secretario del Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO),  Nery Adames,  reconoció  que los deducibles de ciertos medicamentos pueden ser muy  altos y que hay medicinas no cubiertas por las aseguradoras, por lo cual el consumidor debe costearlas de su bolsillo.

“Ese debate, sobre el aumento abrupto de los medicamentos, se tiene que dar y cuestionar”, señaló al sugerirles a los consumidores que aprendan a “comparar precios”.

Según explicó, cada vez que una compañía quiere subir el precio de un medicamento debe alertarle a la agencia.

“Se firman autorizaciones”, dijo el funcionario, quien explicó que este protocolo le aplica a los 50 medicamentos de marca u originales que están controlados por el DACO.

En septiembre del año pasado, el DACO incluyó una serie de medicamentos bioequivalentes y genéricos en una orden de congelación de precios. Sin embargo, a los pocos días se suspendió la orden administrativa. Miembros de la industria farmacéutica solicitaron a la agencia una moratoria en lo que se auscultaban posibles soluciones al espiral en los precios de ciertos fármacos.

Urge investigar

Un artículo publicado en The New York Times este domingo advierte que algunas compañías alimentan sus negocios comprando medicamentos recetados y subiendo sus precios.

“Estados Unidos no controla el precio de los medicamentos y las farmacéuticas manufactureras han dependido grandemente de constantes y algunas veces exagerados aumentos de precios para fortalecer sus ingresos y ganancias”, advierte el artículo.

De acuerdo con la licenciada Idalia Bonilla, presidenta de la Asociación de Farmacias de la Comunidad, es importante se investigue cuál es el costo de producción de los medicamentos.

 “La investigación (del DACO) quedó en nada”, dijo.

Según indicó,  la crisis económica y el atraso en el pago de la deuda que tiene el gobierno con los proveedores ha desestabilizado las finanzas de las farmacias del país.

“Hay incertidumbre en todos los niveles, pero cuando se trata de los pacientes, esto es un problema de salud pública”, dijo.

Según Pacheco, una de las poblaciones que más se afecta con esta situación son los asegurados del programa Medicare Advantage. En Puerto Rico hay cerca de  550,000 personas afiliadas a estos planes.

“(Con los aumentos en las medicinas) llegan al tope (de su cuota anual de farmacia) más rápido y  tienen que sacar de su bolsillo el 55% del precio del medicamento”, dijo Pacheco.

Según  Eddie Olivera, de la Asociación Americana de Personas Retiradas, para afrontar los elevados precios de las medicinas hay personas que las rinden “cortando  pastillas por la mitad o ingiriendo la mitad de lo recetado y terminan afectando su salud”.

“Pienso que el gobierno debería negociar directamente con las aseguradoras el precio de los medicamentos, como se hace con los de VIH”, dijo.

Según  Ricardo Rivera, director de la Administración de Seguros de Salud (ASES), la compra de medicamentos conlleva casi el 20% del presupuesto del Plan de Salud del Gobierno.

“Ahora mismo tenemos una deuda millonaria con los proveedores, incluyendo las farmacias, a las que les debemos $20 millones. Una vez se estabilice eso, podremos retomar este asunto”, dijo, aunque anticipó que no se vislumbra aumento de deducibles.

No fue posible conseguir reacción de la Asociación de la Industria Farmacéutica  ni de la Droguería Betances.

Algunas medicinas que aumentaron

Cortisporin- Solución óptica recetada para tratar infección de oído (otitis externa). Su  costo subió de $15 a $147.

Clobetasol- Crema o ungüento para tratar el prurito (picazón),  enrojecimiento,  sequedad,  formación de costras, escamaduras, inflamación y malestar de  condiciones de  la piel y  cuero cabelludo. Subió de $8 a $200.

Prednisolone- Esteroide que se usa en el tratamiento de   alergias, condiciones de la piel, colitis ulcerativa, artritis, lupus, psoriasis o problemas de la respiración. Su precio subió  de $5 a $84.

Lotrisone- Esteroide y antifúngico que se usa en el tratamiento de la infección de hongos de la piel, como el pie de atleta, prurito inguinal y tiña. Su precio subió de $3 a $15.

Naproxen- Se usa para el tratamiento de dolor o inflamación causado por condiciones como artritis, tendinitis, bursitis o calambres menstruales. Su precio subió de $7.26 a $146.15 (frasco de 100 pastillas).

Enalapril- Para el tratamiento de la presión arterial elevada y fallo cardiaco congestivo. Su precio subió de $225.70 a $376.19 (frasco de 1,000).

Chlorpromazine-  Se usa para tratar condiciones psicóticas como esquizofrenia o trastorno maniaco-depresivo, y problemas graves de conducta anormal en menores de 12 años. Subió de $191.14 a $539 (frasco de 100).

Fioricet (genérico)- Calmante del dolor y para reducir fiebre. Subió de $56 a $111.04 (frasco de 100).

Econazole Nitrate- Medicamento antifúngico y para otras infecciones de la  piel. Subió de $5.49 a $107.25 (15 mg.).

Fuente: Información provista por los licenciados en farmacia, Idalia Bonilla y Elliot Pacheco


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