Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Los permisos del gasoducto a nivel federal están enfrascados en un proceso administrativo tan burocrático que, en el peor de los escenarios, la decisión final sobre la polémica obra demoraría hasta cuatro meses y medio.

El futuro del gasoducto luce aún más complicado, ya que el conteo regresivo de esos cuatro meses y medio (135 días) no ha iniciado. El reloj comenzaría a descontar horas cuando el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE) determine si los recientes cambios en la ruta de 92 millas impactan o no especies en peligro de extinción que no hayan sido previamente evaluadas.

A esto hay que sumarle que a la administración de Luis Fortuño solo le quedan 34 meses y medio para poner en vigor un sistema generatriz a base de gas natural que cumpla con los nuevos estándares de calidad de aire promulgados por la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA). Si en ese tiempo las plantas de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) no están en cumplimiento con los “Maximum Achievable Control Technology” (MACT), la corporación pública tendría que invertir miles de millones de dólares en mejoras de infraestructura.

Marelisa Rivera, subdirectora de la Oficina del Caribe de Servicios Ecológicos del Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre (USFWS), indicó ayer que el Cuerpo de Ingenieros no les ha enviado la ruta final del gasoducto, por lo que aún no han hecho su “análisis final” del impacto a las especies en peligro de extinción.

Preliminarmente, se había dicho que el gasoducto impactaría a tres especies en peligro de extinción: la boa puertorriqueña, el guaraguao de bosque y el falcón de sierra. Pero, el USFWS alertó la semana pasada sobre el impacto a la cotorra puertorriqueña.

Rivera explicó que, si el USACE concluye que la nueva ruta del gasoducto solo impactaría a las tres especies ya evaluadas, Pesca y Vida Silvestre tendría un máximo de 30 días para concurrir o no con eso.

En cambio, si la determinación es que la nueva ruta impactaría a otras especies en peligro de extinción, habría que enmendar la Evaluación Biológica del proyecto. El USFWS tendría un máximo de 90 días para reiniciar la “consulta formal” de cómo se impactarían las especies. Luego, tendría hasta 45 días más para enmendar la Opinión Biológica del proyecto.

Rivera aclaró que, aunque corren paralelos, el proceso de evaluar el impacto a las especies en peligro de extinción es independiente al de la solicitud de permiso del gasoducto.

De paso, Nancy Sticht, portavoz del Cuerpo de Ingenieros, dijo ayer que “continuamos trabajando” en la evaluación de la solicitud de permiso. Sticht negó que el USACE haya recibido una petición del Gobierno para detener la evaluación.

Aunque Fortuño reiteró ayer que no ha cancelado el gasoducto, fuentes de este diario afirman lo contrario.


💬Ver 0 comentarios