Hay condiciones de salud mental que podrían tener un origen genético, como el ADHD y el trastorno oposicional desafiante, mientras hay otras que se desarrollan por factores externos; establece el reportaje. (horizontal-x3)
Hay condiciones de salud mental que podrían tener un origen genético, como el ADHD y el trastorno oposicional desafiante, mientras hay otras que se desarrollan por factores externos; establece el reportaje. (Archivo)

Niños de tan corta edad como 4 años, en ocasiones hasta menores, están padeciendo de síntomas de depresión mayor, ansiedad, trastorno bipolar, psicosis y esquizofrenia, entre otras condiciones de salud mental que solían ser males exclusivos de la población adulta.

Aunque los diagnósticos a estas edades suelen ser más difíciles de definir, la realidad es que, en los últimos tres años, la mayor parte de los pacientes que se ha atendido en la Unidad de Salud Mental y el Programa de Hospitalización Parcial del Hospital de Niños San Jorge son menores entre los 5 y 12 años.

“Esta semana autoricé una hospitalización a una niña de 4 años con ideas suicidas estructuradas y homicidas contra sus papás”, comentó la doctora Brenda Matos, directora médica de salud mental del Hospital de Niños San Jorge.

Pero la situación no se circunscribe solo a esta institución hospitalaria. La magnitud del problema es tal, que el gobierno está próximo a lanzar un proyecto piloto de servicios de salud mental para infantes.

A modo de intervención temprana, el programa atenderá niños que sean referidos principalmente por personal de los programas Head Start y Child Care, a raíz de conductas que alerten del posible desarrollo de enfermedades mentales en un futuro.

“Entendemos que es una población desprovista de servicios”, dijo Suzanne Roig Fuertes, jefa de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (Assmca).

El problema principal, indicó la trabajadora social, es que el libro que utilizan los profesionales de salud mental como guía, el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM, por sus siglas en inglés), no permite que se califique a niños de edades tan pequeñas, lo que impide que se pueda facturar a los planes médicos por los servicios brindados a estos menores.

“Pero, aunque aún estén muy pequeños para un diagnóstico, se pueden observar conductas que podrían presentar el desarrollo eventual de un trastorno de salud mental”, indicó la funcionaria.

El propósito, indicó, es poder darles las herramientas a las familias de los chicos para que entiendan estos comportamientos, así como poder tener un mejor manejo de tratamiento del niño y ofrecerles, incluso, terapia a los padres.

Entre las situaciones que el gobierno también planifica atender se encuentra el ofrecimiento de servicios para menores víctimas de traumas.

“Este no es un diagnóstico para menores, pero esperamos pronto tener un tratamiento residencial para condiciones de salud mental agudas (en niños) por traumas por maltratos y la remoción de sus hogares, entre otras situaciones”, dijo Roig Fuertes, quien dirigió el Hospital Psiquiátrico para Niños y Adolescentes de 2010 a 2013.


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Mientras tanto, trastorno depresivo, déficit de atención con hiperactividad, trastorno oposicional desafiante, trastorno de ansiedad y espectro autista son los cinco diagnósticos más observados en los últimos tres años en la Unidad de Salud Mental del Hospital de Niños San Jorge. Psicosis, retardación mental, trastorno de control de impulsos, trastorno bipolar y trastorno obsesivo compulsivo completan el cuadro de los primeros diez diagnósticos en este hospital dirigido a la población pediátrica.

En la Unidad de Psiquiatría y Hospitalización para Adolescentes (UPHA) y la Unidad de Psiquiatría y Hospitalización para Niños (UPHN) que tiene la Assmca, en Bayamón, se repiten también estos diagnósticos como los principales entre la población atendida el año pasado.

“En el último año fiscal, de julio a marzo, se atendieron entre estas dos unidades 450 menores, principalmente adolescentes. Y en la sala de emergencia (de ambas instituciones mentales) se atendieron 1,500 vidas”, indicó Roig Fuertes.

El UPHN, junto a la Unidad de Salud Mental del Hospital San Jorge, son los únicos lugares en el país que ofrecen servicios “inpatient” o de hospitalización para niños menores de 12 años.

Situaciones variadas

De acuerdo con la doctora Matos, hay condiciones de salud mental que podrían tener un origen genético, como el trastorno de déficit de atención con hiperactividad (ADHD) y el trastorno oposicional desafiante, mientras hay otras que se desarrollan por factores externos. Según la psiquiatra, algunos detonantes a estas conductas podrían ser dinámicas familiares como procesos de separación y divorcio, así como patrones de maltrato y violencia doméstica y hábitos de disciplina impartidos en el hogar que no sean bien aceptados por los niños.

Otras situaciones que podrían desequilibrar la salud mental de los menores, según advirtió la experta en este tema, son las presiones académicas, ya sea por exigencias del niño mismo o de sus padres, así como el acoso escolar (“bullying”).

“Los problemas económicos de los papás, el desempleo y las tensiones familiares también son peligrosas porque los menores no tienen la gratificación de antes y se afectan, se frustran”, dijo Ramos.

La experta explicó que esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando los menores no entienden por qué los adultos imponen límites en las opciones de entretenimiento y de gastos en el hogar para afrontar dificultades económicas.

Matos llamó la atención, además, a cómo niños de cortas edades pueden sufrir de alucinaciones y psicosis. Según lo define la enciclopedia MedlinePlus, alucinaciones consisten en percibir cosas como visiones, sonidos u olores que parecen reales, pero no lo son. La psicosis, mientras tanto, ocurre cuando una persona pierde contacto con la realidad.

“En bipolaridad vemos casos que parecen ADHD, pero no. A veces hay nenes agresivos e hiperactivos y son fases maníacas de bipolaridad”, dijo la presidenta de la Sociedad de Psiquiatría de Puerto Rico, ramificación de la Asociación Americana Psiquiatría.

Peligro inminente

Para el psiquiatra Nicolás Hernández,una de las situaciones que más dificulta el acceso a los servicios de salud mental son las limitaciones que imponen los planes médicos.

“El obrero que paga un plan médico, o no incluye salud mental o los servicios están altamente restringidos”, lamentó el delegado de Puerto Rico de la Academia Americana de Psiquiatría de Niños y Adolescentes.

Mencionó las dificultades que enfrentan los pacientes en que la aseguradora les autorice los medicamentos que les recetan los psiquiatras.

Además, deploró cómo el que no se hayan subido las tarifas médicas desde hace unos 20 años, unido a las dificultades en la facturación de los servicios médicos, ha provocado que muchos psiquiatras no acepten planes médicos en sus prácticas médicas.

En su práctica clínica, Hernández mencionó un alza entre adolescentes por depresión, ansiedad, uso de sustancias y trastornos afectivos.

Por su parte, el doctor Mario González, director de la Clínica de Hospitalización Parcial del Hospital San Juan Capestrano, en Guaynabo, comentó que los menores de 13 a 17 años que se hospitalizan en esta institución son porque representan “un peligro inminente para hacerse daño a ellos mismos o a otros”.

Entre las situaciones que se observan, mencionó ideas e intentos suicidas, automutilaciones y uso de marihuana y alcohol, además de uso y abuso de medicamentos recetados, como sedantes.


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