(horizontal-x3)
El secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), Manuel Laboy Rivera. (Tony Zayas)

La administración de Ricardo Rosselló Nevares realiza gestiones para prohibir próximamente el depósito de cenizas de carbón en terrenos de la Isla, a pesar de que asegura que ese residuo no perjudica la salud, ni es tóxico para el ambiente.

El secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), Manuel Laboy Rivera, enfatizó hoy, martes, que la política pública de esta administración es que ese material sea exportado, como han reclamado diversos grupos ambientalistas y de la sociedad civil.

“La política pública de esta administración, según previamente expresado por el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló Nevares, es que independientemente de que las cenizas no sean tóxicas y se puedan depositar en nuestra Isla, se están evaluando alternativas para exportar dicho material fuera de Puerto Rico, incluyendo, sin limitación, a través de empresas que utilicen este material para la construcción de bloques de cemento u otros materiales de construcción”, indicó el secretario.

El titular del DDEC argumentó que lo que se busca es un mecanismo que permita atender los reclamos de la ciudadanía en protección de la salud, que se salvaguarde el ambiente y que se fomente la actividad económica.

Laboy Rivera emitió sus declaraciones durante una vista pública de la Comisión senatorial de Salud Ambiental y Recursos Naturales en la que se discutieron tres medidas distintas que, a grandes rasgos, tienen como mismo objetivo prohibir el depósito de los residuos de combustión de carbón en el país.

Ante las manifestaciones y protestas efectuadas desde hace meses en contra del depósito de cenizas en el relleno sanitario Peñuelas Valley Landfill (PVL), que opera la empresa EC Waste, el DDEC contrató un consultor externo para que realizara una investigación en torno a alegaciones de todas las partes involucradas en la controversia.

“Conforme a la investigación realizada, las cenizas objeto de controversia no se consideran como desechos o desperdicios peligrosos. Asimismo, no encontramos evidencia alguna de que el depósito o reusar beneficiosamente las cenizas para otros propósitos esté causando efectos adversos en la salud de los puertorriqueños o el medioambiente de nuestra Isla”, subrayó el funcionario.

No obstante, insistió en que el gobierno buscará la manera de que las cenizas tengan como destino final algún lugar en el extranjero.


💬Ver 0 comentarios