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VIEQUES - Algunos se conocieron hace más de una década mientras hacían desobediencia civil contra la Marina de Estados Unidos, varios coincidieron luego de que los militares se fueron en el 2003 y otros simplemente se vieron ayer por primera vez, pero todos tienen algo en común: aman a Vieques, a sus residentes y ansían que su calidad de vida mejore.

Se trata de un grupo de puertorriqueños residentes en Estados Unidos que ayer estuvo en esta isla municipio con motivo de la conmemoración del décimo aniversario del cese de los bombardeos y de la salida de la Marina.

Cada uno en su área de especialidad, ya sean las artes, los derechos humanos, la investigación o la filantropía, ha puesto su granito de arena para que el mundo no se olvide de Vieques y se reconozca que aún quedan asuntos pendientes aquí, como la limpieza y descontaminación de los terrenos ocupados por la Marina y la devolución al Estado de esos terrenos, lo que daría paso a un desarrollo socioeconómico sustentable.

“Nuestro propósito es darle voz al pueblo viequense dondequiera que estemos y unir las voces que apoyan los reclamos de Vieques”, comentó Frank Vergara, quien creó el grupo Nueva York en solidaridad con Vieques.

“Somos facilitadores, hacemos contactos y documentamos. Educamos para darle voz a la gente valiente que lucha día a día aquí por una mejor vida”, agregó Vergara, quien ha logrado, por ejemplo, que los asuntos de la Isla Nena se discutan ante la Organización de las Naciones Unidas.

Berta Joubert-Cesi, residente en Filadelfia, Pensilvania, también ha ayudado a “elevar la lucha de Vieques a nivel internacional”. Según relató, como integrante del Centro de Acción Internacional consiguió que el líder viequense Ismael Guadalupe viajara a Corea y se entrevistara con personas que vivían allá situaciones muy parecidas a las de esta isla municipio.

Joubert-Cesi, quien hizo desobediencia civil, pero nunca fue arrestada, dijo que su aportación actual se basa en lograr que la Marina descontamine los terrenos que usaba para sus ejercicios bélicos.

Otra que hizo desobediencia civil y tampoco fue arrestada es Deborah Berman Santana, residente en San Francisco, California, quien hace más de 10 años también estuvo en Corea para “aprender estrategias que podrían aplicarse en Vieques”. “Estuve aquí el 1 de mayo de 2003 cuando se fue la Marina y en estos 10 años he visto cómo se han olvidado de Vieques. Mi temor es que, luego de esta conmemoración, Vieques vuelva a quedar en el olvido, y no hay excusa para eso porque Vieques es el mejor ejemplo de lo que los boricuas conseguimos cuando nos unimos”, sostuvo Berman Santana.

A fin de que la lucha contra la marina más poderosa del mundo jamás se olvide, la artista Yasmín Hernández, residente en Brooklyn, Nueva York, preparó la exposición Valientes, donde pintó los rostros de algunos de los personajes claves en “la victoria”.

“Vieques es una comunidad llena de héroes y muy humilde. Mi exposición celebra lo que cada uno hizo como individuo y los reconoce como héroes”, señaló.

Entretanto, la abogada de derechos civiles Natasha Lycia Ora Bannan, también de Nueva York, narró que ayudó al equipo legal de unos 7,000 viequenses que reclamaron –sin éxito– ser remunerados por los daños supuestamente sufridos por las prácticas de la Marina.

“No solo vamos a seguir exigiendo limpieza total de los terrenos, sino que vamos a insistir en que los viequenses sean remunerados. Estamos hablando de unos derechos humanos básicos que no fueron respetados por más de 60 años”, concluyó.


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