Nadya Ruiz, esposa del publicista José Enrique Gómez Saladín, afirmó ayer que no cree en las versiones ofrecidas por los sospechosos del crimen y manifestó que no existe justificación para el vil asesinato del que fue víctima su esposo la semana pasada.

Fortalecida por las muestras de apoyo de diferentes sectores del país, Ruiz agradeció la solidaridad del pueblo en declaraciones a la prensa en la Casa Olímpica, donde solicitó espacio para que su familia pudiera despedir a Gómez Saladín en privado.

Según ha trascendido, algunas de las personas que han sido arrestadas han indicado a las autoridades que Gómez Saladín llegó hasta la calle Padial en Caguas y voluntariamente montó en su vehículo a algunas de ellas, antes de que decidieran atacarlo.

“Aunque estamos al tanto de las versiones sobre los hechos que han ofrecido los autores de este horrendo, vil y vicioso crimen, los que conocemos a José Enrique no damos ningún crédito a las declaraciones de estos criminales”, expresó Ruiz. También opinó: “Estos monstruos han querido minimizar su delito y justificar estos hechos”.

El cuerpo de Gómez Saladín fue encontrado en la noche del lunes en los predios de una cárcel abandonada en Guavate, en Cayey. Según los investigadores, fue parcialmente quemado y murió a consecuencia de los golpes recibidos en diferentes partes del cuerpo.

“Nadie tiene el derecho a arrebatarle la vida a nadie, y mucho menos de esta manera. Ningún crimen tiene justificación”, dijo la viuda de Gómez, quien estuvo acompañada de los padres de su esposo, José Antonio Gómez Ramos y Carmen Saladín.