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Luego de década y media de la creación del Programa del Estuario de la Bahía de San Juan (PEBSJ),  los resultados parecen evidenciar que las acciones y los planes propuestos y ejecutados van por una ribera que los lleva al exitoso mejoramiento de este valioso sistema.

Según revela el segundo Informe de la Condición Ambiental del Estuario de la Bahía de San Juan, presentada ayer, varios de los componentes del estuario, que incluye ríos, quebradas, ciénagas, caños, lagunas, canales y la bahía sanjuanera han visto progreso en términos de la calidad y condición de sus aguas.

“Lo que hemos observado en  este tiempo es que hay mejoría en algunos de los cuerpos, especialmente en la bahía de San Juan, en la laguna del Condado, y en la laguna San José”, sostuvo  Jorge Bauzá Ortega, asesor científico del Programa. “Pero hay que recalcar que esto no significa que esos cuerpos estén libres de ser mejorados”.

Según Bauzá Ortega, para el nuevo informe, que se efectuó entre el 2008 y el 2009 y fue presentado en una conferencia-taller en un hotel de San Juan, se utilizaron tres parámetros fundamentales: oxígeno disuelto, niveles de turbidez y conteos de coliformes fecales.

Para comparar su estado a través del tiempo, se utilizó el informe de monitoreo de agua de 1994-95 efectuado por el United States Geological Service (USGS) y el de 1994-1995 que efectuaron en conjunto el USGS y la Junta de Calidad Ambiental.
Los índices mayores, aunque ninguno llegó a la calificación de 'A' (95 puntos o más), fueron para la laguna del Condado (94), el canal San Antonio (93), la Bahía de San Juan (89) y la quebrada Juan Méndez (86).

“Esto es halagador, pero no significa que ya se ha hecho todo. En estos ha habido una mejoría, pero hay otros cuerpos  que están en 'F' y que tenemos que trabajar bien duro,  especialmente el caño Martín Peña (15), el río Puerto Nuevo (36), y el caño La Malaria de Cataño (22)”, dijo Bauzá Ortega.

Precisamente, el dragado para mejorar la circulación del caño Martín Peña, que según Bauzá Ortega se está convirtiendo en un pantano debido a la basura, es uno de los proyectos medulares en el futuro del  PEBSJ  y  podría demorarse unos 10 años, ya que habría que relocalizar cientos de familias,  trabajar con la permisología ambiental y  eventualmente llevar la maquinaria.

El científico comentó que los componentes del estuario son sistemas que han sido impactados tal vez por siglos pero, más fuertemente, durante las pasadas cuatro o cinco décadas con el desparramamiento urbano.

Sin embargo, dijo sentirse seguro de que los ecosistemas, una vez se eliminan las fuentes de contaminación y se mejora la circulación del agua, responde casi de manera inmediata en términos de la calidad del agua.

“No vamos a ver las aguas que vieron los taínos, pero tampoco pretendemos eso. Lo que queremos es que aumente la diversidad de peces, de crustáceos, que el agua esté limpia,que se pueda usar en términos recreativos. Y si logramos  eso, estamos bien”, concluyó.

El sistema del estuario de la Bahía de San Juan, alberga más de 160 especies de aves, 308 especies de plantas, 87 especies de peces y 20 de anfibios y reptiles. Entre todas estas, se considera que unas 16 especies  son raras y únicas en Puerto Rico.

La componen, además de los mencionados,la ciénaga Las Cucharillas, la Laguna San José, el canal Suárez, la laguna La Torrecilla, la laguna de Piñones y ríos y quebradas como la quebrada San Antón y el canal Blasina.


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