Los problemas se dan a pesar que la administración de Rosselló Nevares contempla hacer recortes en los servicios de salud de $100 millones en el próximo año fiscal. (horizontal-x3)
Los problemas se dan a pesar que la administración de Rosselló Nevares contempla hacer recortes en los servicios de salud de $100 millones en el próximo año fiscal. (Archivo/ GFR Media)

El grupo de trabajo especial en Salud redoblará sus esfuerzos para presionar por fondos federales que atiendan el precipicio fiscal en el programa Mi Salud, que consiste en una insuficiencia presupuestaria estimada en $250 millones para el año fiscal que comienza el próximo mes de julio.

¨Si en los pasados meses hicimos 150 visitas a congresistas y oficinas del gobierno (federal), vamos a redoblar ese esfuerzo¨, afirmó el secretario de Estado, Luis Rivera Marín, quien lidera el grupo creado por una orden ejecutiva del gobernador Ricardo Rosselló Nevares. 

La reciente asignación federal de casi $300 millones para el Programa de Salud del Gobierno (PSG) de Puerto Rico, en esencia, atrasa el abismo fiscal en unos tres meses. 

La jefa de la Administración de Seguros de Salud (ASES), Angie Dávila, explicó que para completar el año fiscal 2018 se necesita una inyección de $250 millones al sistema. Del mismo modo, para continuar con los servicios de salud durante el primer trimestre del año fiscal 2019, se necesitarían unos $250 millones adicionales, para un total de $500 millones. 

La funcionaria explicó que en la actualidad intentan llevar dos mensajes a los ejecutivos en el gobierno federal. 

El primero consiste en que Puerto Rico necesita una inyección de fondos urgentemente para aliviar las insuficiencias que se avecinan y que podrían, al menos, racionar los servicios de salud. 

El otro es que en la reforma que se elabora para el sistema de salud federal, Puerto Rico debe tener una asignación de fondos recurrentes, de modo que se resuelvan las amenazas fiscales que se enfrentan. 

Los problemas se dan a pesar que la administración de Rosselló Nevares contempla hacer recortes en los servicios de salud de $100 millones en el próximo año fiscal buscando descuentos en los precios de medicamento, disminuyendo el fraude en el sistema y cambiando el riesgo que asumen las aseguradoras y el gobierno. 

Este es el preámbulo a una reforma abarcadora del sistema que, hasta ahora, plantea el establecimiento de un plan de salud básico con menos servicios incluidos. Sin embargo, se le daría la opción al participante de pagar por las cubiertas adicionales que perderían con la reestructuración. 


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