El Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR) establecerá registros más rigurosos de todo el personal que entra y sale de las cárceles para frenar la continua entrada de drogas.

El designado secretario, José Negrón Fernández, admitió que las medidas responden a los hallazgos de drogas durante los registros en las cárceles desde principios de este año.

“No se puede tapar el cielo con la mano. Están entrando sustancias controladas a los penales y lo que estamos buscando es la manera de evitar que entren”, dijo Negrón Fernández. “Durante las pasadas semanas hemos estado incautando sustancias controladas en esta misma institución (la 1072 de Bayamón)… Han sido cantidades sustanciales”, agregó el designado secretario. No proveyó cifras específicas de la cantidad de droga que han incautado.

El pasado 15 de febrero se halló un paquete en la cocina del penal 1072 de Bayamón con la cantidad de sustancias controladas más grande encontrada en meses recientes en el sistema correccional. El paquete, que preliminarmente se informó era de cocaína y heroína, tendría un valor en el bajo mundo de entre $60,000 y $70,000.

Tras el incidente, hubo una amenaza de bomba, que resultó ser falsa, pero provocó el desalojo del personal y el traslado de confinados a sus celdas en plena hora del desayuno. La sospecha, según Negrón Fernández, es que “la falsa alarma de bomba era producto del intento de que la sustancia llegara a la población de los confinados”.

El titular de Corrección dijo que harán registros más estrictos, no solo a los presos y personas que visitan las instituciones, sino a los empleados de la agencia y personal de la empresa privada que prestan servicios.

“Estamos en el proceso de poner en vigor los planes que hemos identificado de reforzar la vigilancia y los registros no solamente en la entrada a las instituciones, sino en el perímetro y estamos buscando cómo vamos a aumentar los recursos para aumentar los registros de los confinados que entran y salen a citas médicas y tribunales”, agregó.

“Voy a limpiar las instituciones de las sustancias (controladas) para poder implementar un verdadero modelo de rehabilitación salubrista”, apuntó.