Gurabo - La iglesia de puertas abiertas, que capacita la comunidad para que desde ahí comience a reconstruirse la maltrecha sociedad puertorriqueña es el plan que inició hace varios años el padre Pedro Ortiz, de la diócesis de Caguas, junto a varios líderes en el sector Parcelas del barrio Navarro, en este municipio.

“Jesús nos dice a todos los que todavía estamos buscando alternativas, que estemos despiertos. Le dice a la patria que estén despiertos y por eso todos tenemos que ir al corazón de la comunidad o si no, no habrá reconstrucción. Las universidades del País se han organizado en la Universidad del Turabo para hacer una alianza y estamos dando pasos para servir desde la comunidad”, expresó durante la misa del inicio de la Navidad que se celebró en la capilla San Francisco Javier.

El sacerdote instó a los presentes a apoderarse de las costumbres y valores que definen la identidad del pueblo y a dejar a un lado el pasivismo para reconstruir la sociedad.

“No permitan que se privatice el sistema de organización comunitaria. Quien dirige es la comunidad. El Adviento (tiempo de Navidad) no es para el miedo, es para vivir una vida en abundancia”, añadió.

Durante la liturgia, los Cantores de San Juan entonaron varias canciones navideñas, mientras miembros de la iglesia realizaron una típica estampa del jíbaro puertorriqueño con bailes y repartiendo dulces típicos.

Llamado a actuar

El propulsor del Proyecto de Evangelización Social y Comunitaria (PESCA) indicó que la comunidad San Francisco Javier adoptó el lema Huellas Literarias: historia y rescate de nuestro ser.

Con este lema, los feligreses integrarán las obras literarias clásicas puertorriqueñas durante las liturgias navideñas.

“Hemos iniciado este esfuerzo de inserción comunitaria a la luz de la fe. Nos convoca la esperanza, la crisis social generalizada. Tenemos que insertarnos para poder levantarnos. La respuesta a la crisis social no es hablar, es pensar y actuar”, destacó padre Pedro.

En un aparte con la prensa, Nelson Cotto, trabajador social, sostuvo que el proyecto PESCA busca que las personas construyan su realidad tocando espiritualmente su corazón y luego trabajen en sus comunidades con una perspectiva socioreligiosa.

Mientras, Neris Alicea, decano de la Universidad del Turabo, catalogó el proyecto de PESCA como la raíz de la transformación social. La universidad provee al proyecto recursos, como profesores y estudiantes.

“Cuando tienes con qué identificarte, sabes cuál es tu norte. Tienes una identidad clara de los valores”, dijo Alicea.

En tanto, padre Pedro declaró que en Puerto Rico existe un desfase que consiste en una desvinculación con la identidad nacional y con las cosas que se tienen que hacer al presente.

“¿Dónde están las prioridades de quienes nos dirigen? Se perdió el enfoque. No es la comunidad el valor principal. ¿Qué estamos promoviendo? El consumir por el consumir. No seamosgente que entorpece el pensamiento crítico de un pueblo”, apuntó el sacerdote.

Asimismo, llamó al liderato político, social y académico a dar un paso al frente “colocando el oído en tierra” para luego tomar acción.