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Los barrotes de la cárcel donde el preso político puertorriqueño Oscar López Rivera lleva encerrado 32 años fueron derribados simbólicamente este sábado por miles y miles de puertorriqueños que se unieron a la marcha A caminar por Oscar para reclamar su excarcelación.

La caminata contó con la participación de múltiples personalidades de la sociedad puertorriqueña, incluidos artistas, líderes de la sociedad civil, líderes religiosos y políticos de diversas denominaciones, quienes se unieron a miles de ciudadanos en una sola voz para exigirle al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que conceda el indulto al prisionero político boricua ya para que pueda pasar las Navidades en Puerto Rico en compañía de su hija, Clarissa López Ramos, y de su nieta, Karina.

 La actividad arrancó a las 2:00 p.m. desde los predios del Tribunal Federal en Hato Rey y concluyó una hora después en la plazoleta frente al estadio Hiram Bithorn, donde se llevó a cabo un evento artístico en el que se excarceló de forma simbólica a López Rivera, gracias a la imaginación de los artistas Nick Quijano y Pedro Adorno. Estos artistas boricuas realizaron un montaje con cabezudos y celdas y recrearon la escena en la que Oscar es finalmente liberado de la prisión, todo mientras sonaba la canción Libre Oscar, una reinterpretación del famoso tema Libre de Nino Bravo, interpretado aquí por Chucho Avellanet.

En el evento se leyó una carta que López Rivera envió y en la que invitaba a los puertorriqueños a observarse como sociedad y a no dejar de pensar en soluciones para el país, pero sobre todo, en la que agradecía a todos los presentes por estar ahí con él, caminando para pedir su excarcelación.

 “Mientras caminen piensen en soluciones, porque las hay, piensen en un Puerto Rico mejor y más justo porque es posible. Yo estaré también pensando y enviándoles energías positivas y mucho amor a todos y a todas. Vivo bien, pero que bien agradecido de todo su apoyo y de todo lo que han hecho para exigir mi excarcelación. Los dejo con abrazos cariñosos y patrióticos. En resistencia y lucha, Oscar López Rivera”, firmó el protagonista de la marcha.

 Su hija también leyó una carta en la que recordaba que quería tener a su padre en casa y hacer con él el recorrido de la mariposa monarca desde Canadá hasta México.

 “Quiero hacer ese viaje con el que tanto mi padre sueña, por eso reclamo justicia para Oscar López Rivera”, reclamó López Ramos para minutos después unirse en un abrazo con el cabezudo que representaba a la figura de su padre en lo que representó uno de los momento más emotivos de la actividad.

 El doctor Fernando Cabanillas, miembro del comité organizador 32xOscar, que estuvo a cargo de la marcha junto con el Comité de Derechos Humanos de Puerto Rico, indicó que el evento había sobrepasado sus expectativas y que el pueblo respondió al llamado.

“Estamos eufóricos y estamos celebrando ahora mismo… La marcha fue un éxito y sobrepasó las expectativas. Los cálculos de la Policía fueron como de 35,000 a 40,000, pero nosotros pensamos que eran un poquito más de 50,000. Creo que esto le enviará un mensaje claro al presidente Obama”, precisó Cabanillas, quien continuará trabajando con el grupo 32xOscar hasta tanto el preso político puertorriqueño no salga de prisión.

 A caminar por Oscar contó con la presencia de los congresista Nydia Velázquez y Luis Gutiérrez, la abogada de López Rivera, Jan Susler; la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz; el arzobispo de San Juan, Roberto González Nieves; la presidenta del Colegio de Abogados, Ana Irma Rivera Lassén; Danny Rivera, el artista plástico, Antonio Martorell, los alcaldes de Bayamón, Toa Baja y Ponce, Ramón Luis Rivera, hijo, Anibal Vega Borges y María "Mayita" Meléndez, respectivamente; los presidentes del Senado y Cámara, Eduardo Bhatia y Jaime Perelló; y el presidente del Partido Independentista Puertorriqueño, Rubén Berríos, entre muchas otras personalidades de diversas áreas de nuestro país.

Además de la actividad en Puerto Rico, hubo otras manifestaciones similares en Nueva York, Chicago y en Washington D.C.

 López Rivera, de 70 años, convicto en 1981 de conspiración sediciosa por sus vínculos con el grupo clandestino independentista Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), ya ha cumplido 32 años de una sentencia de 70 años.

Reclamo fuerte, alto y claro

Antes de iniciar la caminata, los congresistas boricuas en el Congreso de Estados Unidos, Nydia Velázquez y Luis Gutiérrez, se solidarizaron con la causa y le exigieron al presidente Barack Obama que excarcele a López Rivera.

 Durante una rueda de prensa, Velázquez y Gutiérrez, congresistas de Nueva York y Chicago, respectivamente, llevaron a cabo enérgicos mensajes en los que se comprometieron en seguir trabajando hasta lograr la libertad del preso político puertorriqueño.

Velázquez describió como una “vergüenza” el que Estados Unidos mantenga a López Rivera por 32 años solamente "por amar a su patria", a la vez que comparó la lucha de Vieques con la que se lleva a cabo por la liberación de López Rivera. Velázquez le aseguró a la hija del preso político que ella volverá a abrazar a su padre, ya que no descansará hasta que lo excarcelen.

Gutiérrez, por su parte, se unió al reclamo de su colega congresista y aplaudió la unidad de la clase política del país y de diversos sectores en esta causa. El político, además, pidió al pueblo a no parar la lucha y a seguir enviando peticiones a Casa Blanca.

La abogada de López Rivera, Jan Susler, reiteró que la decisión de excarcelar al preso político está en manos del presidente de Estados Unidos, quien es el único que tiene ese poder constitucional.

 Susler, a su vez, recordó que la liberación de López Rivera no es un “regalo” que haría Obama, sino que es una exigencia de un pueblo que este sábado se unió en una sola voz de unidad para que López Rivera vuelva a su casa.


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