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En la Asamblea de Estudiantes, celebrada en el recinto el pasado 24 de abril, se aprobó una moción para levantar la huelga. (Jorge Ramirez Portela)

Pese a que en Asamblea Estudiantil se aprobó un voto para levantar la huelga del recinto de Carolina de la Universidad de Puerto Rico y la administración había pautado el inicio del cuatrimestre para el día de hoy, los portones del centro educativo amanecieron cerrados y custodiados por integrantes del movimiento estudiantil.

“Se determinó que los portones de esta universidad iban a abrir hoy, 2 de mayo y le pedimos a la administración que haga valer nuestro voto”, sostuvo la estudiante Valerie Castro, como portavoz del Movimiento Pro-Acceso del recinto carolinense.

Miembros de este colectivo, que nació como una iniciativa estudiantil para “defender el derecho de todo aquel que quiera recibir educación”, se plantaron hoy frente al portón principal del campus para reclamar que se reinicien las clases y plantearon una especie de lucha con portones abiertos que divulgue propuestas para defender la universidad ante los recortes presupuestarios.

“Queremos mostrarnos como un movimiento que no está en contra de la lucha. Al contrario, pensamos que abriendo esos portones van a tener más respaldo de estudiantes en sus horas libres; estudiantes que no vienen a las cosas porque no están aquí de por sí. Al tener estudiantes en la universidad, puede haber más estudiantes en los portones, se pueden hacer foros de discusión sobre las posibles propuestas para echar hacia adelante nuestra institución. La UPR es de todos, no solamente del movimiento estudiantil que está detrás de esos portones”, sostuvo Castro.

En la Asamblea de Estudiantes que se celebró el 24 de abril, se aprobó una moción para levantar la huelga, con 292 votos a favor, 12 en contra y 21 abstenidos. Ese día, desde las 11:00 a.m. hasta cerca de las 9:00 p.m., el estudiantado estuvo discutiendo las 18 mociones presentadas en la Asamblea Nacional celebrada el 5 de abril, en la que se aprobó el cierre de los portones para nueve recintos, incluyendo el de Carolina.

En la madrugada, el rector del recinto de Carolina, Moisés Orengo Avilés, anunció que extendía el receso académico hasta el lunes 1 de mayo, por lo que el tercer cuatrimestre del año académico 2017-2018 comenzaría hoy martes, 2 de mayo.

Sin embargo, pese a que honran las 315 firmas que se recogieron para emitir la convocatoria de la asamblea, los integrantes del Movimiento Estudiantil –partidarios de la paralización como estrategia de lucha contra los recortes presupuestarios que proponen perpetrar al primer centro docente-, cuestionaron la legitimidad de las decisiones que finalmente se tomaron en esa jornada de discusión.

“Se envió una carta de impugnación porque hubo muchas irregularidades partiendo de las premisas de los procesos parlamentarios cómo deberían ser llevados y porque el movimiento estudiantil está claro que nuestro Consejo de Estudiantes no es imparcial y al nosotros tener unas personas que están presidiendo la mesa donde se lleva a cabo la asamblea que asumen postura se presta para mucho”, sostuvo Camila Medina, portavoz del movimiento.

A su juicio, cuestiones de quórum, la manera irregular en que se contabilizaron los votos, la ausencia de una agenda por escrito, la falta de representación del movimiento estudiantil en el comité de escrutinio, así como el trato a los integrantes del Movimiento Estudiantil, impidieron que el voto de levantar la huelga fuera legítimo.

“Llegó un momento en que se puso un poco tenso. Hasta por recomendación de la decana de asuntos estudiantiles, se nos dijo que nos retiráramos de la asamblea por nuestra seguridad. Se puso un poco tensa la cosa entre amenazas y gritos. No se le daba la misma participación democrática a estudiantes del movimiento estudiantil. En momentos que queríamos dar puntos de información no se nos permitía. Hubo muchas amenazas hasta que llegó un punto que nos retiramos porque no estábamos de acuerdo en cómo se estaba llevando a cabo la asamblea”, agregó Medina.

Sin embargo, Anirt Moquete, del Movimiento Pro-Acceso, aseguró que la asamblea siempre contó con el quórum necesario para aprobar las mociones, pese a “estrategias del movimiento estudiantil” que incidieron en que muchos estudiantes se retiraran.

A pesar de que la votación final no alcanzó los 333 estudiantes requeridos para el quórum, el Consejo de Estudiantes certificó que la votación era válida ya que algunos estudiantes que se encontraban presentes decidieron no emitir voto alguno.

“Al terminar la asamblea recomendaron que nos fuéramos todos en grupo y no en grupos pequeños porque el movimiento estudiantil estaba un poco molesto por la decisión tomada y queríamos protegernos a todos”, agregó Castro.

Entre consignas a través del megáfono y cartelones con mensajes de lucha, los integrantes del Movimiento Estudiantil se mantenían hoy custodiando los portones. Los carros pasaban y tocaban bocinas al ritmo de los sonsonetes. “No a la huelga, ¿cuál es tu propuesta?”, leía un cartel. “Pro-Acceso, únete, a la huelga, únete”, coreaban.

Mientras, el Movimiento Pro-Acceso contaba con sus propias pancartas en las que cuestionaban “¿Luchas por mi educación negándomela?”, “Te quejas de que nos están quitando el derecho a estudiar, pero tú, estudiante, ¿me lo niegas?”

Ambos grupos aseguraron estar dispuestos a sentarse a la mesa de diálogo y llegar a acuerdos para dilucidar sus diferencias, junto al rector del Recinto. En caso de un tranque, el Movimiento Pro-Acceso prefirió no emitir opinión de cuáles serían sus demandas a la administración.


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