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CON LA intención de regresar la Laguna del Condado al estado más saludable posible, el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan anunció recientemente que otorgó un contrato de $300,000 para restaurar el fondo de ese cuerpo de agua metropolitano.

Así lo informó el Programa del Estuario mediante un comunicado de prensa en el que se especifica que el acuerdo con la compañía Tetra Tech es para realizar estudios y diseñar el plan mediante el cual se devolvería la laguna de 101.85 cuerdas a un estado prístino.

“Nos proponemos convertir lo que se consideraba la cloaca más grande de San Juan en la década de los setenta en una reserva marina que funcionará como criadero de peces, y vida nueva cobijará las más delicadas especies al poblarse de hierbas marinas”, expresó en el escrito el director ejecutivo del Programa del Estuario, Javier Laureano.

Según el parte de prensa, la parte este de la laguna tiene una depresión profunda (36 pies) que cubre más del 50% de su área y que fue provocada por un dragado realizado en la década de los 50 como parte de la construcción de la avenida Baldorioty de Castro.

Esta depresión, según el comunicado, no permite la vida marina en el fondo debido a la falta de oxígeno y de luz solar en su fondo, lo que a su vez contribuye al deterioro del agua.

El doctor Jorge Bauzá, asesor científico del Programa del Estuario, expresó en el escrito que Tetra Tech estará encargada de medir las dimensiones de la depresión artificial en el fondo de la laguna, determinará el volumen de sedimento necesario para rellenarla y de buscar el lugar de dónde extraerlo.

El Programa del Estuario estima que la arena necesaria para cubrir esta depresión podría tomarse del área oeste de la bahía de San Juan, donde en la actualidad la circulación de agua se ve afectada por sedimentación excesiva en dicho cuerpo de agua, de acuerdo con el comunicado.

Tetra Tech, además, deberá determinar la presencia de fauna y flora acuática en la zona de la depresión y de la zona donante de sedimentos.

Finalmente, además evaluarán la logística de transportación y deposito de dichos sedimentos teniendo en cuenta como prioridad los aspectos ecológicos de la restauración.

“Estos estudios constituyen una herramienta imprescindible para tener una laguna más rica, limpia y diversa para el disfrute de todos”, sostuvo Bauzá en el escrito.

El proceso de selección de la firma consultora estuvo a cargo de un comité de profesionales del campo ambiental como lo son Jorge Tous, del Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos; Craig Lilyestron, del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA); el doctor Jorge Bauzá Ortega, asesor científico del Programa del Estuario Ernesto Díaz, del DRNA; y Mark Reiss, de la Agencia Federal para la protección del Ambiente o EPA.


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