Ayer venció el término que fijó el Tribunal de Apelaciones para que la administración del Recinto de Río Piedras restableciera el acceso al campus universitario. (horizontal-x3)
Ayer venció el término que fijó el Tribunal de Apelaciones para que la administración del Recinto de Río Piedras restableciera el acceso al campus universitario. (Xavier García)

A medida que transcurren los días en el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR), paralizado por los estudiantes desde el 28 de marzo de 2017 en protesta por la amenaza de recortes fiscales, las estructuras del campus sufren las consecuencias de la falta de atención y mantenimiento rutinario. 

Pese a la huelga estudiantil, empleados de mantenimiento del recinto y contratistas han podido entrar para realizar uno que otro trabajo en agenda, confirmó a El Nuevo Día, Daphne Domínguez, directora de la Oficina de Conservaciones de Instalaciones Universitarias del centro académico riopedrense. No obstante, esto no ha sido suficiente para mantener las instalaciones en condiciones óptimas.

“Se ha permitido la entrada para unas intervenciones, para terminar unos proyectos. No es que se ha permitido la entrada de brigadas diariamente. Han sido unas intervenciones muy puntuales, pero no hay trabajo de mantenimiento rutinario”, explicó.

De acuerdo con Domínguez, en medio de la huelga en Río Piedras –ratificada el miércoles por el estudiantado reunido en asamblea general-, trabajadores de mantenimiento han podido acceder ocasionalmente al campus para recoger la basura y limpiar algunas áreas. Asimismo, se ha completado un 90% de los trabajos de bacheo y otras construcciones de aceras que estaban pendientes, agregó.

Sin embargo, según la directora de la Oficina de Conservaciones de Instalaciones Universitarias, han surgido ciertas situaciones que merecen atención particular. Por ejemplo, el sistema de enfriamiento de los aires acondicionados del campus debe reemplazarse lo antes posible, dijo.

Domínguez explicó que las torres de enfriamiento fueron adquiridas este año mediante subasta y se encuentran almacenadas en espera de que el contratista a cargo pueda acceder al recinto para instalarlas. “Es una intervención que resulta crítica por la cantidad de edificios que tiene el recinto”, dijo.

En expresiones escritas divulgadas el miércoles, el presidente de la Junta de Gobierno de la UPR, Carlos Pérez Díaz, indicó que el equipo de enfriamiento está “a punto de colapsar y su reemplazo costaría millones de dólares”.

Por su parte, Ramón Canto, director de la Unidad de Apoyo e Infraestructura del Recinto, señaló que la planta del acondicionador de aire está en funcionamiento, aunque necesita que las torres se reemplacen con las adquiridas de forma apremiante.

“Necesitamos el remplazo para mantenerlo”, afirmó.

En entrevista separada, la rectora interina del recinto de Río Piedras, Carmen H. Rivera Vega, indicó que “ese sistema ha dado problemas en el pasado y se ha corregido. No es algo nuevo, no es producto de esta situación en particular. Ha venido dando algún problema y se le ha venido dando mantenimiento”.

Por otra parte, Domínguez explicó que dos edificios –uno de la Facultad de Administración de Empresas y otro de Ciencias Sociales- se encuentran sin servicio de electricidad y esta situación debe atenderse cuanto antes.

Asimismo, mencionó que prevén problemas con los techos y alcantarillados de los edificios por la falta de mantenimiento, pues la acumulación de agua podría redundar en la proliferación de hongos. Sobre la posibilidad de otros daños o deterioros, la funcionaria dijo que necesitan entrar formalmente al campus para corroborar su estado en detalle.

Ayer, a las 6:00 a.m., venció el término judicial para que tanto la rectora interina, como la presidenta interina de la UPR, Nivia Fernández, procuraran la apertura del recinto para cumplir con los cursos del calendario académico vigente.

Pese a la tensión que permeó en los portones del centro docente, no se produjeron actos ni enfrentamientos violentos. Durante la mañana, el profesor de Derecho Luis Aníbal Avilés llegó a los portones de la avenida José C. Barbosa para intentar ofrecer una clase. Para ello, citó a sus estudiantes a través de un mensaje de correo electrónico, copia del cual corrió como pólvora en las redes sociales.

Durante el tiempo que permaneció en espera, el abogado se mantuvo en silencio. Docentes de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU) se apostaron frente al portón, y expresaron que ellos también se manifestaban de manera silenciosa.

En el interior del recinto –uno de los más grandes del sistema universitario-, miembros del Movimiento Estudiantil permanecían con sus rostros tapados por camisas y pañuelos, en parte, dijeron, por temor a represalias administrativas. Un helicóptero de las Fuerzas Unidas de Rápida Acción (FURA) sobrevoló el área.

Desde temprano, empleados de la UPR, enviados por rectoría, realizaron acercamientos en los portones para intentar acceder al recinto en cumplimiento con la orden del Tribunal de Apelaciones. Sin embargo, ninguno de los intentos rindió frutos.

“Hemos hecho varios intentos por entrar por los portones del recinto. Se ha documentado lo que ha pasado ahí y se ha tomado notas en consulta con asesoría jurídica”, dijo la rectora interina.

Esta semana, el gobernador Ricardo Rosselló Nevares no descartó la intervención de la Policía en caso de que surjan actos de violencia al momento de que se intenten reabrir los portones.

Sin embargo, la rectora interina reiteró: “mi posición es respetar la política institucional del recinto como he hecho en el día de hoy y haré en lo sucesivo”. La UPR mantiene una política de sana convivencia, reconocida por muchos como política de no confrontación.

“Estamos haciendo nuestro mayor esfuerzo sin violencia, sin confrontación”, dijo. “Nosotros siempre hemos estado dispuestos a abrir esos portones, pero tiene que haber voluntad de parte del estudiantado”, agregó.

De acuerdo con Rivera Vega, para evitar los recortes en la UPR –que, según el plan fiscal certificado por la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), alcanzan los $450 millones, al año 2021- se requiere de la voluntad del gobernador y del organismo federal que controla las finanzas del país en virtud de la Ley PROMESA. 

“(Esta situación) amerita una atención más puntual, no solamente de los rectores que estamos a cargo de administrar los recintos, sino ciertamente de la Junta de Gobierno de nuestra administración, también del señor gobernador y el presidente de la Junta de Supervisión Fiscal. La raíz aquí y del conflicto son los recortes propuestos a la universidad”, dijo la académica al solicitar a Rosselló Nevares que haga justicia a la UPR.

Ayer, al no concretarse la reapertura del campus riopedrense, los estudiantes que demandaron a la UPR presentaron una “Moción informativa sobre aparente incumplimiento con sentencia del Tribunal de Apelaciones”. 

En el documento, los universitarios indicaron que, “al presente, la administración universitaria no ha reestablecido acceso al interior del Recinto, ni mucho menos ha provisto curso alguno a los demandantes. 

Según consta en partes de prensa, de los cuales este Tribunal puede tomar conocimiento judicial, la administración universitaria no ha cumplido con lo ordenado por el Tribunal de Apelaciones”.

Ayer trascendió que el Tribunal de Primera Instancia de San Juan celebrará el próximo martes, 16 de mayo, una vista de seguimiento en este caso.

Menos matrícula

En momentos en que los ojos estaban posados sobre los portones del recinto, la presidenta interina informó una disminución en la matrícula de Río Piedras en comparación con el pasado año.

De acuerdo con las estadísticas cursadas a este medio, al 10 de mayo, había registrado un 73% del cupo de estudiantes, lo que se traduce en 2,230 estudiantes de nuevo ingreso que reservaron su espacio en el recinto. Para esa misma fecha en 2016, ya se había reservado el 100% del cupo.

Las cifras provistas apuntan que, en este momento, 3,928 estudiantes solicitaron ingreso, pero solo 2,247 fueron admitidos. De ellos, prácticamente la totalidad, 2,230, han confirmado su espacio. El cupo para el venidero año académico es de 3,060.

En el 2016, 4,046 estudiantes presentaron su solicitud de ingreso, pero 3,020 fueron admitidos. Al final, 2,844 reservaron su espacio, y el cupo disponible era de 2,848.

Las estadísticas elaboradas por la vicepresidencia de Asuntos Estudiantiles de la UPR reflejan cuadros similares en Humacao, Ponce, Carolina, Arecibo, Bayamón y Aguadilla.

No obstante, las admisiones en los recintos de Utuado, Cayey y Mayagüez están cerca o sobrepasan el 100% del cupo disponible. No se proveyeron datos de Ciencias Médicas.

Los números del año académico 2017 podrían variar porque el sistema universitario está en periodo de reconsideración de aquellas peticiones denegadas o presentadas tardíamente, entre otras, confirmó el portavoz de prensa de presidencia, Joseph Martínez.

Los reporteros Alex Figueroa y Gabriela Saker contribuyeron en esta historia.


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