escuela cerrada (horizontal-x3)
La OMEP explicó que sometió una propuesta para atender las 743 escuelas bajo su jurisdicción por la suma de $25 millones. (Gerald López Cepero)

El gerente general de la Oficina para el Mejoramiento de Escuelas Públicas (OMEP), Carlos Santiago, reconoció hoy, martes, que dependen de la asignación de fondos para poder cumplir a tiempo con el Programa de Impacto de Verano Acelerado (PIVA) que, en esta ocasión, tras el anuncio del cierre de 179 planteles, conllevará trabajos de construcción para habilitar aquellas escuelas que a partir de agosto recibirán una nueva plantilla de estudiantes.

“Tengo una reunión con los directores regionales y los ingenieros de las regiones para hacer una nueva visita a esas escuelas y ver que, verdaderamente, esas infraestructuras las podemos resolver. Estamos preparados para ir y contratar para que se hagan los arreglos en las escuelas. Aquí nosotros estamos dependiendo que se nos asigne el dinero”, expresó Santiago durante una vista pública de la Comisión de Gobierno de la Cámara de Representantes.

Según el legislador del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Denis Márquez, quien ha conversado con padres y personal de varios de los planteles que serán cerrados, en algunas de estas escuelas receptoras tienen que construirse baños y salones adicionales y eliminarse barreras arquitectónicas.  

“Estamos en la dirección de que a esas escuelas receptoras le podamos dar la mayor atención”, sostuvo Santiago a preguntas de Márquez sobre si las escuelas estarán listas para el inicio del nuevo año escolar.

Eduard Rivera, director de Finanzas de la OMEP, explicó que ya sometieron una propuesta del PIVA para atender las 743 escuelas bajo su jurisdicción por la suma de $25 millones. El plan implicaría trabajos de pintura, construcción de baños y reparaciones menores.

“Estas escuelas receptoras, a diferencia de lo que tradicionalmente se hace en verano, hay que hacer mejoras permanentes, hay que habilitarlas para el recibo de la nueva plantilla de estudiantes. O sea, que eso conlleva eliminaciones de barreras arquitectónicas”, puntualizó.

Durante la vista pública, Santiago alegó que muchas de las escuelas que serán cerradas “ya no aguantan más”. 

“Si la economía del país estuviera en otro momento, yo le diría que tal vez, haciendo unas inversiones millonarias, podríamos habilitar algunas de ellas, pero ahora mismo no”, señaló.

Una de las mayores barreras que OMEP ha encontrado a través de los años para cumplir con sus responsabilidades, es la reducción en la asignación de fondos. 

Para el 2011, laasignación presupuestaria para operar rondaba en los $34 millones. Actualmente, es de apenas $16 millones, de los cuales $7.6 millones van destinados al pago de nómina, dejando a la Oficina con $8.4 millones para el mantenimiento de las escuelas bajo su jurisdicción exclusiva.

OMEP tiene actualmente 926 escuelas bajo su tutela y tras el cierre anunciado por Educación, quedaría con 743 planteles a su cargo. 

Otro escollo ha sido que, dentro de las partidas presupuestadas asignadas a OMEP, no existen para mejoras permanentes.

“Si fuésemos a establecer una relación presupuesto versus el total de planteles a ser atendidos, pudiésemos concluir que $4 millones dividido entre las 974 escuelas a la que OMEP tiene obligado a brindar el servicio, nos llevaría a una inversión de $4,106.78 para cada escuela. Como es de suponer, el resultado de esta relación sería irreal”, señaló Santiago.

Cabe resaltar que las escuelas bajo OMEP, cuya titularidad es del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP), fueron construidas antes del 1956.

Santiago dijo que de los $8.4 millones, unos $4 millones se van a trabajos como: vaciados de pozos y tanques de retención, fumigación, mantenimiento de áreas verdes y mejoras menores de plomería, electricidad y construcción.

Santiago reconoció que estos no contemplan lo que debería ser la totalidad de los servicios que debería incluir “un abarcador programa de mantenimiento meritorio para las escuelas”.

Por ejemplo, estos trabajos deberían incluir sellados de techos. Estas labores, sin embargo, están limitadas a reparaciones menores por la falta de fondos. 

Santiago destacó que el 65% de los planteles a los que ofrecen servicios tienen problemas de filtraciones de techo.  “No ser atendido en su momento debilita las estructuras formando grietas, amenazando la seguridad de las personas”, reconoció Santiago.

Ante la realidad de que el mantenimiento debe ser continuo, enfatizó durante su ponencia la necesidad de que la Oficina cuente con una asignación de fondos recurrentes.

A este panorama, se suma la reducción de empleados debido a la aplicación de la Ley 7 y la Ley 70. Actualmente, la OMEP cuenta con 170 trabajadores.

“La OMEP necesita del recurso económico porque la estructura la tiene, el deseo también. La Oficina funciona sI se le inyecta recursos económicos recurrentes y recursos humanos para sus operaciones”, concluyó el funcionario. 


💬Ver 0 comentarios