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Puerto Rico está de frente a una nueva generación de empresarios.

Se trata de los ‘startups’, una legión de jóvenes visionarios que utilizan la tecnología para crear una variedad de empresas de alto riesgo enfocadas en buscar soluciones tecnológicas a cualquier persona que tenga un aparato electrónico en las manos. Se les podría describir como el alma de una nueva maquinaria empresarial.

Y si usted no tiene idea de lo que es una ‘startup’ tecnológica, o el potencial que esta tiene, piense en empresas como Facebook, Google o Twitter. Las tres son muy conocidas por su gran éxito y porque han logrado llegar a millones de consumidores a los que incluso, ni les importaba la tecnología. 

¿Qué tienen en común estas tres empresas? Que en un inicio, cuando mentes como la de Mark Zuckerberg (fundador de Facebook) tuvieron una idea, luego tuvieron la capacidad para implementarla. Transformaron su visión en un simple proyecto y a través de ese proyecto fundaron una empresa de nueva creación, una ‘startup’ que revolucionó incluso la forma en que las personas buscan información y se comunican.

“La economía se mueve por eras. Estamos en una era tecnológica que avanza muy rápido y aunque la aportación al producto bruto no es mucha, es una nueva corriente económica en Puerto Rico”, sostiene el economista José Alameda. “Es un comienzo tardío, pero comenzó”, reconoce.

Ahora bien, hablemos de quiénes son las mentes boricuas que se han lanzado a crear su empresa de innovación y conforman esa nueva corriente económica.

Los "startups" se reúnen por las noches para consultar y brindarse apoyo en sus proyectos. De izquierda a derecha: Juan Alemán, creador de Stography; Juan Carlos Vélez, fundador de Keynote Star; Norman Ortiz, creador de iGenApps y Maritza Ramírez, creadora de Crowdville. ([email protected])

Muchos, pero no se ven

No existe una cifra exacta de cuántos jóvenes y adultos se han convertido en ‘startups’. De hecho, la mayoría de ellos y ellas trabajan en empresas ya establecidas y trabajan con sus proyectos después de horas laborales. 

"Estas aplicaciones sí, dejan una entrada mensual, suficientes para mantener a un individuo, pero aún no suficientes para mantener una familia. Su modelo de ingresos ha sido mediante lo que es conocido como in-app purchases, proveyendo las aplicaciones de gratis y después un premium", expresa Juan Carlos Vélez Gallego, creador de varias aplicaciones musicales bajo su empresa Keynote Star

“Hay mucha gente que tiene buenas ideas y excelente capacidad de programación. Hemos encontrado gente con capacidades inimaginables: lo que no hay es una comunidad centralizada, impulsando la colectividad. Pero hay piezas que se están alineando”, expresa Giancarlo González, quien comenzó su ‘startup’ en el 2004 y actualmente funge como mentor.

Esas “piezas” a las que se refiere González son iniciativas sin fines de lucro como Startups of Puerto Rico y Grupo Guayacán. Estas entidades se dedican a fomentar y fortalecer las ideas empresariales en el ambiente tecnológico del país.

“No hay duda que son la nueva generación de empresarios. Guayacán lleva 15 años de establecido impulsando empresas de todo tipo y hace dos años que se empezó a palpar un ‘boom’ en los ‘startups’ en tecnología. De hecho, en la competencia de este año notamos un gran aumento en propuestas de tecnología, el 64% de ellas”, expresa Joanna Pérez Doble, gerente de programas, para el grupo Guayacán, de Enterprize, un certamen para nuevos empresarios.

Bajo la sombrilla de estas entidades, especialmente de primera, se han cobijado diferentes jóvenes que han impulsado sus empresas. Algo curioso que se puede destacar entre el grupo de empresarios es la diversidad profesional. Hay desde expertos en programación hasta ingenieros, abogados y antropólogos.

“Trabajar con ellos es fascinante. Son ambiciosos, persiguen la oportunidad, son apasionados y muy colaboradores. Tienen una pasión increíble porque creen en su producto. Y no dejan de tener una sentido social”, comenta Pérez.

Eventos sociales como "Startups After Hours Puerto Rico" y grupos en Facebook como "Founding Founders", han logrado unir a muchos de estos creativos. "Cualquier persona que tenga una idea para un proyecto tecnológico puede recibir apoyo y mentoría.  La idea de estos proyectos o eventos es que hagamos 'networking'  y que las ideas no se queden en eso, en solo ideas, hay que buscarle la viabilidad y explotarlas", expresa Ortiz. 


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Les amenaza el fracaso

Comenzar una empresa es un riesgo de por sí y por ende, el temor al fracaso puede ser el freno de cualquier empresario de innovación tecnológica.

“Lo más difícil de ser un 'startup' es creer en tí mismo cuando todo el resto del mundo no está organizado alrededor de tu visión. Estás creando una visión de futuro y el resto de mundo está en el presente, eso es lo más difícil”, asegura el ingeniero Marcos Polanco, cofundador de Startups of Puerto Rico y creador de iCare Medical, una tecnología digital para el monitoreo de la salud de pacientes con diabetes que ya es utilizada en Colombia, Inglaterra y Estados Unidos.

Cuando se comienza lo que más se ve es el miedo, según el abogado Ramphis Castro, cofundador Startups of Puerto Rico y fundador de TaínoApp. “Me van a robar la idea, no sé si puedo... Se ve mucho la inseguridad. A través del proceso y la comunidad de apoyo notas el compromiso con sus visiones una vez se dan cuenta de que hay un grupo que los va ayudar y están ahí para ello”, añade Castro.

¿Qué es lo que se necesita para ser un ‘startup’? “Lo principal es que estudie ingeniería en computadoras, si no ciencias de computadoras y si no pueden estudiar, pues algo relacionado al campo técnico como tecnología o programación”, expresa Castro.

“Tener perseverancia es lo más importante. No puedes dejarte desenfocar de lo que demás dicen, se debe tomar ese insumo y canalizar esa visión desde tu idea original para que también puedas adaptarte a las necesidades de lo que las demás personas te dicen y lo que el mercado necesita”, añade el ingeniero Norman Ortiz, cofundador de Xpous y creador de iGenApps.

“La parte más difícil es que no existen modelos de referencia que puedas aplicar porque cada ‘startup’ es diferente y uno mismo tiene que averiguar la fórmula que aplica dependiendo de lo que necesitas”, expresa Maritza Ramírez, fundadora de Crowdville, una red social enfocada en compartir información desde comunidades y lugares remotos.

“No se deben conformar con seguir los currículos de sus universidades, esos se hicieron para empresas que ya existían. Ninguna universidad te está preparando para ser un ‘startup’, lo importante es buscar asesoría, investigar y hablar mucho con las personas sobre la idea para refinar la idea”, explica la fundadora de Crowdville.

Aunque parezca utópico, a pesar de la percepción de que en cada agrupación siempre hay diferencias, este grupo de empresarios asegura que en la red de apoyo que han creado no hay competencia, y tampoco líos por “robar ideas”.

“Es que todos tenemos proyectos bien diferentes, diferentes ideas, nosotros nos apoyamos porque nuestra visión es hacer compañías que no sean de impacto local”, asegura Antonio Moreda, creador de Qeta. “Aquí la competencia no es 100 por 35 competimos con el mercado internacional”, expone Polanco.


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