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“La protección del hogar seguro tiene como propósito que cada ciudadano cuente con una protección básica ante el riesgo de la ejecución en contra de su residencia”, dijo Vilmariely Pacheco. (Archivo GFR Media)

Ante el incremento de la población de la tercera edad y del número de puertorriqueños que anualmente abandonan la Isla, son muchos los ciudadanos que quedan desprotegidos ante la posibilidad de la ejecución de su hogar luego del fallecimiento inesperado de su cónyuge. 

Aunque, según lo estipulado en la Ley 195-2011, al cónyuge supérstite (sobreviviente) le asiste el derecho de reclamar la protección de hogar seguro cuando sea propietario o poseedor legal de la propiedad que ocupe y dicha propiedad sea su residencia principal, éste no puede reclamarlo sin la comparecencia de los herederos o copropietarios.

A los fines de lograr que ese viudo o viuda reclame el derecho de hogar seguro, sin la necesidad de que comparezcan en el acta notarial otros herederos o copropietarios, la Comisión de los Jurídico de la Cámara de Representantes, presidida por María Milagros Chabonier, considera el proyecto 708, de la autoría del legislador penepé Jorge Navarro Suárez. 

Tanto el Colegio de Notarios de Puerto Rico como Servicios Legales de Puerto Rico favorecieron la medida.

“La protección del hogar seguro tiene como propósito que cada ciudadano cuente con una protección básica ante el riesgo de la ejecución en contra de su residencia”, explicó la licenciada Vilmariely Pacheco Rivera, del Colegio de Notarios.

Para que se conceda el reclamo de hogar seguro hay que cumplir con tres requisitos: el peticionario debe residir en la propiedad, debe aparecer como Titular y no puede haber reclamado como hogar seguro ninguna otra propiedad.

“Impedirle a ese cónyuge, que ha sido propietario de esa propiedad, el acceso a registro porque requiere que los herederos comparezcan, sería afectar un derecho sustantivo”, dijo la abogada al agregar que el cambio que se propone “no afecta el derecho de los herederos”.

“La inscripción o declaración de la propiedad como hogar seguro representa un acto de conservación y no de dominio ni que vaya a afectar la titularidad de otros codueños de la propiedad. Como es conversación va a beneficiar a la casa, independientemente quién comparezca allí”, abundó Pacheco Rivera.

Durante la lectura de la ponencia, el licenciado Alejandro Figueroa argumentó, igualmente, que en ocasiones requerir la comparecencia de todos los herederos como condición a otorgar un acta de hogar seguro para la vivienda del cónyuge supérstite, se torna en ocasiones muy oneroso e injusto.

“Podría decirse que es hasta cierto punto discriminatorio y violatorio del principal constitucional de igual protección de las leyes”, expresó. 

“Tenemos un fenómeno que la realidad es que muchas personas estánsaliendo y las que se están quedando son las personas de edad avanzada y eso son los que están vulnerables”, expresó Figueroa.

Recalcó en la importancia de aclarar que la comparecencia de un coheredero o comunero al acta de un hogar seguro de la que no es su vivienda principal, no representa que esté renunciando a su derecho de dividir la comunidad de bienes.

“Esta enmienda atendería una laguna jurídica que permite realizar un acto de administración y conservación de un bien perteneciente a la comunidad hereditaria, mientras, a su vez, le ofrece tranquilidad al cónyuge supérstite de continuar residiendo en el hogar conyugal mientras no sea solicitada la división de la comunidad de bienes”, señaló Figueroa.

“En momentos en que la crisis fiscal se agudiza, y se refleja en el problema socioeconómico de vivienda, esta herramienta facilitaría la protección de la propiedad perteneciente a la comunidad hereditaria sin mayores complicaciones”, puntualizó. 


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