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Lewandowski ha dicho que su trabajo se centra en hacer gestiones para sus clientes ante el Ejecutivo federal y que no es un cabildero. (horizontal-x3)
Lewandowski ha dicho que su trabajo se centra en hacer gestiones para sus clientes ante el Ejecutivo federal y que no es un cabildero. (Archivo / AP)

Nueva York - La efectividad del consultor del gobierno de Puerto Rico Corey Lewandowski, exdirector de campaña de Donald Trump, ha quedado en entredicho, tras los tuits y las expresiones del inquilino de la Casa Blanca que le declaran la guerra a la asignación de cientos de millones de dólares en Medicaid para Puerto Rico.

Junto a su socio Barry Bennett, quien dirigió la campaña presidencial del ahora secretario de la Vivienda de EE.UU, Ben Carson, antes de integrarse también a la de Trump, Lewandowski creó una empresa de cabildeo y consultoría bajo el nombre de Avenue Strategies, con oficinas cerca de la Casa Blanca.

Desde marzo, con vigencia hasta junio, Avenue Strategies tiene un contrato de consultoría por $125,000 con la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico (PRFAA).

A sus clientes, según Politico, ha prometido acceso a la Casa Blanca, pues se dice que aún tiene línea directa con el presidente Trump.

Pero, en las últimas dos semanas, el gobierno de Ricardo Rosselló ha recibido golpes directos del gobierno de Trump. Primero, el Departamento de Justicia de Estados Unidos cambió las reglas de juego de un plebiscito de status que decía buscar la descolonización de Puerto Rico, para obligarle a incluir el status territorial vigente.

Y esta semana, al ritmo de tuits y una entrevista con Reuters, el presidente Trump describió como un “rescate financiero” la mera intención del gobierno de Puerto Rico de lograr reemplazar parte de los $1,200 millones que ha otorgado Obamacare en fondos de Medicaid a la Isla.

En una entrevista con Reuters, Trump profundizó sus críticas hacia la asignación de nuevos fondos de Medicaid para Puerto Rico, insistiendo en pintarla como un rescate financiero. “No creo que eso sea justo con la gente de Iowa, y no creo que es justo para la gente de Wisconsin y Ohio y Carolina del Norte y Pensilvania que estemos rescatando financieramente a Puerto Rico con miles y miles de millones de dólares”, indicó Trump.

La propuesta que debate el Congreso no hace referencia en este momento a “miles de millones de dólares”, sino a la posibilidad de otorgar, quizás, entre $562 millones y $900 millones en fondos de Medicaid a Puerto Rico para el próximo año fiscal, ante el vencimiento a finales de 2017 de las asignaciones que ha hecho la ley Obamacare.

El propio secretario de Salud de Estados Unidos, Tom Price, envió al Congreso una carta en la que recomienda asignar $900 millones en fondos de Medicaid para Puerto Rico.

“Contratar a Lewandowski para cabildear no ha salvado a Puerto Rico de tuits desagradables”, dijo Bloomberg.

Lewandowski ha dicho que su trabajo se centra en hacer gestiones para sus clientes ante el Ejecutivo federal y que no es un cabildero que presiona en el Congreso. 

“Allí no tiene buena imagen”, dijo un cabildero cercano a los temas de Puerto Rico, que ha advertido de la frustración que ha causado la posición del presidente Trump en torno a prover fondos de salud a los puertorriqueños de la Isla.

Aunque el gobernador Rosselló es demócrata, la comisionada residente en Washington, Jenniffer González, y el director de PRFAA, Carlos Mercader, se identifican con los republicanos de EE.UU.

El plan de gobierno republicano, con el visto bueno del equipo de campaña Trump, había dado esperanzas a los estadistas, pues expresa un respaldo a la admisión de Puerto Rico como estado 51 de EE.UU. si esa alternativa ganaba un próximo referéndum de status en la Isla.

Pero, el Departamento de Justicia de EE.UU., en la carta del 13 de abril al gobernador Rosselló, desechó la vigencia de los resultados del plebiscito de 2012, los que el Partido Nuevo Progresista (PNP) utiliza para proyectar una próxima consulta como un voto de ratificación a favor de la estadidad. Rosselló dice que conseguir el aval de Justicia a un próximo plebiscito representaría celebrar una consulta con el visto bueno del Ejecutivo federal. 

Pero, cuando se le habló esta semana de la posición de Justicia sobre el plebiscito de 2012, entonces afirmó que “el que tiene la injerencia sobre esto es Casa Blanca. La Casa Blanca y el presidente (Donald Trump) han establecido, tanto en su plataforma como en otros componentes, que esto es un proceso válido”.

Ayer, La Fortaleza, tras pedirse una reacción a PRFAA sobre si el gobierno está satisfecho con el trabajo de Lewandowski, emitió una declaración de la secretaria de prensa del gobernador, Yennifer Alvarez, en la que indica que “en este momento” no tienen comentarios.


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