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El gobernador Luis Fortuño calificó como "verdaderamente bochornosa" la polémica que el senador Antonio "El Chuchin" Soto ha protagonizado hoy sobre el origen del lujoso vehículo Bentley que maneja.

"Es verdaderamente bochornoso, no me cabe otra expresión. El senador tiene que entender que esto no es broma. Que el fue electo por el pueblo y eso obviamente todo el mundo tiene que respetarlo, pero tiene que atenderse a unas reglas", dijo el mandatario en entrevista con Las Noticias Univisión.

Asimismo, Fortuño indicó que el senador habría cometido una ilegalidad si aceptó el vehículo como un regalo, y que, si fue un préstamo, es necesario indagar a cambió de qué fue.

"Realmente ese es el tipo de situación que le hace un gravísimo daño al servicio público porque entonces la gente piensa para yo mezclarme allí, mejor no voy allí a servir", agregó.

Cuando la periodista le preguntó si le gustaría ver a Soto en la papeleta del 2012, el gobernador respondió que "voy a serte bien franco, es bochornoso lo que he estado viendo".

Esta mañana, Soto entregó a la Comisión de Ética un escrito en el que explica la razón por la que conduce un Bentley.

Pero a pesar de que esta mañana se jactó al alegar que el auto se lo habían regalado, Soto insistió en que el Bentley se lo prestaron. Alegó que los frenos de su guagua, una Cadillac Escalade, se averiaron, por lo que tomó prestado el lujoso vehículo en lo que le reparaban el suyo.
 
“No tengo que engañar al pueblo, estoy diciendo la verdad. El carro no es mío”, dijo en entrevista con El Nuevo Día, luego de que entregara el escrito a la Comisión de Ética.

Alegó que todo comenzó como una broma que quiso hacerle al periodista Rubén Sánchez. Además, dijo que está consciente que los legisladores no pueden recibir obsequios.

“Ese carro (el Bentley) no dice Antonio Soto, no dice ser de  El Chuchin. Pudiera ser que lo compre, si tuviera los chavos. Yo lo cogí para venir para acá para el Capitolio”, sostuvo, al alegar que solo lo ha utilizado dos veces.
 
Ante preguntas de este diario, luego de que alegara en la mañana que iba a entregar el carro a su dueño y no lo hiciera, Soto sostuvo que entre hoy en la tarde o mañana ya no tendría el auto.

“Lo voy a entregar entre hoy o mañana, no me monto más en ese carro”, sentenció.
 
Agregó que “a mí no me lo regalaron. ¿Quién regala un Bentley? El día que este senador acepte donativos, se pone el mismo las esposas para meterse preso”.
 
Asimismo, Soto le salió al paso a  las críticas hechas por el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, en torno a que ha tolerado bastante sus expresiones públicas en las que se hace el jocoso. Llegó a decir que se siente ofendido.

“Si estaban tan cansado de mis jocosidades debió habérmelo dicho. Eso llora ante los ojos de Dios. Pero cuando hablo de que sería un buen candidato a gobernador, ah,  ahí no me paró para que no lo dijera”, precisó.


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