WASHINGTON – Desde el inicio de la guerra de Afganistán, los casos de veteranos con el síndrome del estrés postraumático (PTSD) han ido en aumento en San Juan.

Según las estadísticas de la Administración de Veteranos, en el año fiscal 2010 se han registrado 1,858 casos de veteranos de Puerto Rico y las Islas Vírgenes, más del doble de los que se conocieron en el año fiscal 2002.

Y los números pueden ir en aumento. El martes, el secretario del Departamento de Asuntos del Veterano, Erick Shinseki, anunció oficialmente las nuevas reglas que permitirán determinar que más soldados y veteranos de guerra deben ser tratados como pacientes del PTSD.

Por ejemplo, los soldados ya no tendrán que probar que su padecimiento es consecuencia de un evento específico ni de haber presenciado combate.

El mero hecho de haber sido asignados a una zona de combate puede ser suficiente prueba para la evaluación que realice la Administración de Veteranos.

Además, las nuevas normas beneficiarán no sólo a los veteranos de las guerras recientes en Afganistán (a partir de 2001) e Irak (que comenzó en marzo de 2003), sino también a los de conflictos militares previos.

“He conocido suficientes veteranos para saber que no tienen que haber estado en un fuego cruzado para sobrellevar el trauma de una guerra”, dijo el presidente Barack Obama, quien había adelantado los cambios que implantaría el Departamento de Asuntos del Veterano.

Cada año, con excepción del año fiscal 2004, los pacientes con síntomas de PTSD han ido en aumento, de acuerdo con las estadísticas oficiales.

Si en el año fiscal 2002 fueron 874, en el 2003 aumentaron a 920. Pero, disminuyeron a 898, para entonces reflejar un aumento continuo: 1,021 (2005); 1,068 (2006); 1,259 (2007); 1,491 (2008); 1,756 (2009); y 1,858 (2010).

Ahora se ha abierto la puerta para que muchos más puedan ser tratados por PTSD y darles acceso a una asistencia mensual máxima de $2,700.