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Desde La Fortaleza, el gobernador señaló que su administración busca que a Puerto Rico se le aplique una tasa preferencial de 10% sobre las exportaciones. (André Kang)

El gobernador Ricardo Rosselló Nevares prometió ayer combatir en el Congreso varias iniciativas que podrían representar una estocada a la economía local, entre estas, la que busca fijar un impuesto de 20% que pagarían las exportaciones de Puerto Rico al mercado estadounidense.

Este impuesto, que forma parte de la reforma contributiva federal, salió del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes. Un proyecto similar se evalúa en el Senado.

Al indicar que confía que este lenguaje no sea aprobado en el Congreso, Rosselló Nevares sostuvo que le toca ahora a la comisionada residente Jenniffer González y al Frente por Puerto Rico cabildear en el Congreso a favor de mejores condiciones económicas para la isla.

"Potencial fondo"

Entretanto, el gobernador señaló que su administración busca que a Puerto Rico se le aplique una tasa preferencial de 10% sobre las exportaciones.

Tras repasar una serie de leyes laborales y ambientales que representan una “desventaja” para la isla, argumentó que, de resultar exitosa su propuesta, Puerto Rico tendría una ventaja competitiva sobre otros países con una tasa como la que propone.

El gobierno de Puerto Rico también favorece que las compañías estadounidenses que operan aquí sean eximidas de pagar un impuesto de repatriación de ganancias de 12.5%, que es el lenguaje aprobado el jueves en el Comité de la Cámara federal.

“Estamos solicitando que se les exima si están ocho años aquí y si invierten el 50% de ese potencial fondo de repatriación en Puerto Rico”, dijo el gobernador, quien sostuvo que “la filosofía” de la reforma contributiva federal propuesta es tratar a la isla como una jurisdicción foránea cuando “Puerto Rico es Estados Unidos”.

A juicio del primer mandatario, aprobar la reforma contributiva tal como está planteada representaría una “increíble inconsistencia”, y recordó que uno de los elementos de la ley Promesa contempla impulsar el desarrollo económico en la isla.

“Si Puerto Rico no es considerado en el proyecto, lo que están haciendo es lo opuesto: colocando a Puerto Rico en una posición de desventaja mayor. Lo que proponemos no le cuesta un centavo al contribuyente”, afirmó.

De hecho, el presidente de la Asociación de Industriales, Rodrigo Maeses, describió el impuesto de 20% como un “tercer huracán” para la isla.

Empero, el impuesto coincide con la que ha sido la postura de la presidencia de Donald Trump para supuestamente proteger empleos en Estados Unidos.

Defiende su solicitud

De otra parte, Rosselló Nevares defendió ayer su idea de solicitarle el jueves a los integrantes de su gabinete constitucional –a quienes puede separar del cargo en cualquier momento con o sin razón– que firmaran una carta de renuncia sin fecha.

Al explicar la movida, insistió en que quiso convocarlos a todos para que se “miraran las caras y vean quetodos están envueltos en ese proceso”.

El gobernador describió la firma de la carta como el “compromiso máximo”, y recordó que algunos de los integrantes de su gabinete podrían quedarse sin cargo de aprobarse una serie de fusiones de agencias que achicarían el gobierno de 130 a 30 agencias.

“Es mi juicio y fue la decisión que decidí tomar”, puntualizó Rosselló Nevares.


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