El gobernador Alejandro García Padilla alegó que su administración honrará el pago de los días por enfermedad acumulados en exceso para un sector de los empleados públicos, a pesar de que una orden ejecutiva que firmó la semana pasada dispone lo contrario.

Ante las advertencias hechas por organizaciones de policías y maestros sobre la posibilidad de adoptar una actitud de brazos caídos, García Padilla aseguró que su orden no establece que se obviará el pago, sino que el desembolso no podrá concretarse este mes, como debía efectuarse.

“No implica que ese dinero no se va a pagar, lo que implica es que no existe el dinero en marzo para pagarse. ¿Por qué? Porque cuando se aprobó el presupuesto en junio pasado, no se presupuestó ese dinero”, dijo este jueves en una una conferencia de prensa en La Fortaleza.

García Padilla precisó que el pago de los días por enfermedad acumulados en exceso para un sector de los empleados públicos asciende a unos $100 millones.

La orden no aplica a las ramas Legislativa ni Judicial, a la Universidad de Puerto Rico, la Oficina del Contralor, la Oficina de Ética Gubernamental ni a la Comisión Estatal de Elecciones.

“Estamos haciendo todo lo necesario para pagarle en este año fiscal... Hay que identificar los recursos y la fuente de los recursos, y en ese proceso nos encontramos”, insistió el mandatario.

Entre las medidas que evalúa, mencionó la posibilidad de que el Departamento de Hacienda conceda una amnistía para condonar el pago de intereses, penalidades y recargos a contribuyentes morosos con la idea de allegar recursos al fisco lo más pronto posible.

La orden ejecutiva para imponer medidas de control fiscal fue firmada el jueves de la semana pasada, y su texto no dispone nada sobre su carácter temporero o la posibilidad del pago retroactivo de los días de enfermedad no utilizados por los funcionarios.

En cambio, establece que “la licencia de enfermedad no utilizada por los empleados será acumulada y disfrutada de la misma manera que la licencia de vacaciones”.

Dos de las agencias más perjudicadas por la directriz de García Padilla son la Policía y el Departamento de Educación, en las que los pagos ascienden a cerca de $30 millones y $29 millones, respectivamente.

El gobernador dijo sentirse confiado en que las protestas y las amenazas de ausentismo en ambas agencias no se concretarán. De hecho, varias organizaciones que agrupan policías y civiles en el cuerpo policiaco tienen programada una marcha para el miércoles entrante.

“No va a suceder porque se ha aclarado la información”, manifestó.