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Fueron incidentes que sacudieron el país, pero llevan años sin resolver y, ahora, tras el quinto aniversario de la muerte del niño Lorenzo González Cacho, vuelven a la memoria del pueblo.La muerte de Lorenzo González Cacho, ocurrida el 9 de marzo de 2010, es la que más se recuerda por lo relativamente reciente del evento. Su asesinato levantó la indignación del país. El menor dormía junto a su hermana cuando fue encontrado con heridas mortales en su residencia, en Dorado. Sin embargo, el asesinato del niño, de solo ocho años, también evoca otros casos también sin esclarecerse. En respuesta a esto, el superintendente de la Policía, José Caldero, creó el año pasado la División Especial en Crímenes Mayores. El nuevo ente policial debía aumentar el nivel de esclarecimiento en aquellos casos de gran complejidad e intervenir en aquellos en los que se cometan múltiples asesinatos, haya niños involucrados, sean motivados por “organizaciones criminales peligrosas” o que llevan “muchos años sin resolverse”

  • Lorenzo González Cacho
     

    Murió el 9 de marzo de 2010 en su residencia, en Dorado, mientras estaba bajo la custodia de su madre, Ana Cacho. Tras varios exámenes de la escena criminal, el patólogo Carlos Chávez determinó que las heridas que le hicieron al menor no eran compatibles con las de una caída de una cama, como alegó su madre cuando buscó asistencia médica en un CDT cercano a la residencia. El menor dormía junto a una de sus hermanas cuando su madre lo encontró ensangrentado. A la residencia habían acudido la noche de los hechos Jesús Jenaro Camacho, William Marrero y Arnaldo Colón. Transcurridos cinco años, aún no se han radicado cargos por este asesinato y otros posibles delitos. Ayer, el secretario de Justicia, César Miranda, dijo que no se encuentra preparado para presentar cargos en este caso.

  • Los hermanos Néstor y Geremy
     

    Eran hijos de Lorenis Karen Mejías Contreras, una mujer embarazada que fue asesinada el 19 de marzo de 2011 en su residencia en el complejo de viviendas San Juan Park. Todos fueron mortalmente apuñalados. Mejías Contreras tenía 8 meses de embarazo. Néstor tenía de 10 años y su hermano Jeremy, 8 años. El día del asesinato del trío, Mejías Contreras se disponía a comprar los artículos que le faltaban para celebrar su “baby shower”. Los asesinatos no han sido esclarecidos y la Policía maneja la teoría de que matanza el responsable conocía a la mujer o tenía acceso a su casa porque la entrada no estaba forzada. No se ha esclarecido.

  • Jeremy Machicote Davis
     

    Era un niño de 11 años que cayó muerto frente a su residencia tras suscitarse un tiroteo. El menor se encontraba en su casa en el barrio La Central de Canóvanas. Jeremy recibió un disparo que le destruyó los intestinos. La Policía describió la barriada como una que se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza por la alta incidencia criminal. No ha habido radicación de cargos.

  • Rolandito Salas Jusino
     

    Su desaparición ocurrió el 7 de julio de 1999 en el parque de la urbanización Colinas del Plata, en Toa Alta. El padrastro del menor, Roberto Gotay Valcárcel, figuró por un tiempo como uno de los sospechosos debido al testimonio de un confinado, quien aseguró escucharlo confesar a otros reclusos que lo había secuestrado, asesinado y enterrado en una finca.

  • Los hermanos Colonna
     

    Giannina María y John Colonna tenían 11 y 12 años, respectivamente, al momento de su desaparición el 5 de mayo de 1974. Una teoría que ha trascendido apunta a que fueron secuestrados en complicidad con un comerciante a cambio de una recompensa de $72,000. Un sospechoso se suicidó ocho meses después. La madre de los hermanos, Noemí Aponte, manifestó hace unos meses su deseo de declarar a sus hijos muertos.