El hallazgo de un arma pudiera ser clave en el esclarecimiento en la matanza en que perdieron la vida cuatro jóvenes esta madrugada frente a un negocio de Piñones, Loíza.

Una pistola calibre .40 con el peine extendido para mayor capacidad fue levantado en la avenida Isla Verde, frente a la gallera, poco después de que se detuviera frente a la plazoleta de este sector turístico a los ocupantes de un vehículo Toyota Corolla gris en que viajaban en contra del tránsito casi a las 2:00 a.m. de hoy, domingo.

Estos individuos, supuestamente observados por policías municipales de Loíza mientras lanzaban la pistola, permanecen detenidos como personas de interés en la masacre que se perpetrara unos 15 minutos antes de su arresto en Piñones. Al ser intervenidos se les ocupó un peine.

Debido a la posesión del arma de fuego y el peine extendido, el caso podría ser consultado con las autoridades federales.

Los tres hombres son vecinos del sector Melilla, en Piñones, y al menos uno de ellos tiene récord delictivo por sustancias controladas.

En la balacera, una pareja de hermanos y otros dos amigos fueron asesinados

 Las víctimas fueron identificadas como los hermanos Kelvin Joel y Joshua Noel Merced Ramos, de 15 y 20 años, respectivamente, Ricardo González Díaz, también de 15, y William Morales Rivera, de 21. El único con récord delictivo es Morales Rivera, quien fue fichado por sustancias controladas.

Los hermanos eran vecinos del residencial Villa del Rey, en Caguas.

 Mientras, Jean Carlos De Jesús, de 32 años y primo segundo de los fallecidos, resultó herido de gravedad en la balacera al recibir disparos en la cabeza y otras partes del cuerpo.

El grupo se encontraba compartiendo en un negocio del sector conocido como El Redondel, en Piñones, cuando decidieron salir del local en que se encontraban para fumar. Allí también había otros familiares de las víctimas como la madre de los hermanos y la exnovia de uno de ellos.

Según se informó, inmediatamente después se escucharon unos disparos.

Inicialmente, el local fue cerrado por motivos de seguridad, pero cuando reabrieron los familiares de las víctimas se toparon con la sangrienta escena de cuatro cadáveres tirados sobre un tramo del paseo tablado de Piñones.

El herido fue llevado a un hospital cercano.