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Douglas Leff, agente especial a cargo del Negociado Federal de Investigaciones (FBI) en Puerto Rico. (Ramón Tonito Zayas)

El 2017 promete más casos contra la corrupción gubernamental, y un enfoque para atajar el lavado de dinero, específicamente contra los que usan empresas legítimas o crean unas ficticias para cometer los actos delictivos.

El agente especial a cargo del Negociado Federal de Investigaciones (FBI) en Puerto Rico, Douglas Leff, adelantó que dentro de sus prioridades está combatir “específicamente la corrupción gubernamental, en todos los niveles del gobierno”, y aprovechó el momento para lanzar una advertencia a aquellos que puedan estar cometiendo dichos actos y que están bajo la mirilla de la agencia federal.

“En el 2017 va a haber sorpresas por sospechas de casos de corrupción que no van a creer cuál de sus conspiradores va a venir temprano a cooperar, colabrar y testificar en contra de oficiales corruptos. Tanto casos nuevos como casos ya abiertos”, advirtió Leff.

“Esperamos que, en el futuro, los culpables no esperen por la conclusión del juicio para darse cuenta que necesitaban ayudarse. Después del juicio no es mucho lo que podemos hacer. Antes pueden ayudarnos cooperando y nosotros podemos ayudarlos a ellos”, agregó.

En ese sentido, el caso contra Anaudi Hernández Pérez y otros por corrupción gubernamental marcan un antes y después, dado a que a raíz del sonado caso, cada vez más personas llevan información al FBI relacionada con este tipo de delito.

De hecho, Leff hizo un llamado a las personas que tengan cualquier tipo de información relacionada con este mal a ofrecerla a la agencia, dado a que aunque sea poco, podría constituir “un pedazo” de un rompecabezas “y podemos conectarlos” con datos que ofrezcan otros informantes.

“El 2017 podemos prometerles que van a tener mucho que escribir. No cojan muchas vacaciones en 2017”, anticipó Leff a las periodistas en medio de una entrevista que concedió en su oficina.

Ese trabajo en contra de la corrupción será llevado “a un nuevo nivel” que es atacar el lavado de dinero y realizar confiscaciones.

“Sabemos que el motivo detrás de los delitos siempre es el dinero”, reiteró Leff.

Señaló que investigarán también a “personas que ayudan a oficiales corruptos a crear empresas ficticias y sabemos de criminales que identifican empresas legítimas que pueden manipular con las ganancias de sus crímenes a través de estos”.

Confesó que esos casos son “un reto” para la agencia, pero aseguró que cuentan con los recursos para combatir este mal “y vamos a dar la lucha”.

“El mensaje para personas como contables y abogados que con frecuencia son parte importante de la comisión de estos actos, es que vamos a ir en búsqueda de ellos también. Van a decir que no saben nada, pero no pueden hacerse de la vista larga”, indicó.

Retos del caso de Anaudi

El jefe del FBI confesó que el caso más notorio de corrupción gubernamental este año pasado fue un reto para las autoridades federales, dado a que no es fácil demostrar la intención criminal en este tipo de caso.

“Cuando traemos cargos (de corrupción) contra personas, hay que convencer a un jurado. Tuvimos muchos retos en ese caso, pero los fiscales (Timothy Henwood y José Capó Iriarte) hicieron un trabajo magnífico en revelar la verdad al jurado. No es fácil demostrar la intención del individuo. Son astutos y siempre es un reto probar la intención criminal. La corrupción por lo general es difícil de explicar y que el jurado comprenda”, añadió.

En cuanto a los recientes allanamientos realizados en el municipio de Toa Baja y en el Departamento de Recreación y Deportes (DRD), Leff indicó que están revisando toda la evidencia que ocuparon en conjunto con la Oficina del Inspector General porque involucran fondos federales, para entonces determinar si se radican cargos contra alguien.

“Tengo confianza en no solamente buscar las manzanas podridas, sino sus ramas y todo el árbol. Incluir a los que ayudan a cometer los crímenes. Sin ellos, los actos no serían posibles”, expresó Leff, quien en febrero cumple un año como jefe del FBI en la Isla.

Anticipó que en el nuevo año combatirán delitos violentos como carjackings y aseguró que someterán acusaciones contra policías por violaciones de derechos civiles y otros delitos.


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