El supueto secuestro de un niño de año y medio, quien se encontraba dentro de un auto en su asiento protector, el cual se alegaba fue robado frente a la sucursal del Banco Popular de la avenida De Diego en Río Piedras, resultó ser una falsa alarma.

Michelle Franco, portavoz de prensa de la Policía, informó que la querella resultó ser infundada porque los agentes pasaron a verificar la escena y no encontraron al querellante ni a testigo que corroborara la llamada anónima recibida por las autoridades notificando esos hechos.

El vehículo falsamente robado había sido descrito como un Chrysler 300, color negro con una tablilla personalizada con el nombre de Alexander.

La querella provocó de inmediato una movilización de agentes que acordonaron el área e iniciaron la búsqueda del pequeñín.