Richard McDonald Díaz y Hessed Sasiain Olivo, acusados en ausencia el jueves pasado, por un doble asesinato perpetrado el 13 de abril en Toa Alta, se entregaron al mediodía de hoy en la División de Arrestos Especiales en el Tribunal de Bayamón, según una fuente policiaca.

Estos dos hombres fueron acusados por las muertes a tiros de Angel L. Marrero Pacheco y Raúl Rivera Rivera, en la urbanización Monte Claro en el barrio Quebrada. En la balacera resultó herida la hija de 12 años de Marrero Pacheco, por lo que también fueron acusados de tentativa de asesinato.

La jueza Jessica Morales determinó causa para arresto contra el dúo, y le impuso $5.6 millones de fianza a cada uno. McDonald Díaz está fichado por vehículo hurtado, y Sasiain Olivo, de 34 años, alias “Kiko”, por violación a la Ley de Armas.

Marrero Pacheco, propietario de una lujosa residencia, era dueño también de 14 camiones, pero su muerte, según la Policía, está vinculada al narcotráfico. Rivera Rivera se encontraba en su casa realizando unos trabajos.

Marrero Pacheco fue fichado por un caso de robo de vehículo.

Uno de los imputados, Sasiain Olivo, en abril de 2006, fue víctima de una balacera en el sector Los Pamper en Naranjito. En el tiroteo resultaron heridos de bala sus acompañantes: Katherine Class Díaz y a su hermano José Class Díaz.

Sasiain Olivo resultó ileso.

La agente Karina Ojeda, de la División de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Bayamón, esclareció el caso para efectos policiaco. Trabajó bajo la supervisión del capitán Rafael Rosa, director de la Rama Investigativa del área de Bayamón.