Fue efectivo en el cuarto periodo del martes con un cuadro pequeño
POR JEFF LATZKE / The Associated Press
OKLAHOMA CITY - El mercadeo de la NBA este año ha girado alrededor de la palabra ‘grande’, como los jugadores cabezudos que han usado de promoción.
Pero esta final de la NBA podría definirse por el equipo que mejor juegue con el cuadro más pequeño.
El Thunder ripostó al cuadro pequeño de Miami al enviar al banco a sus jugadores de la pintura, Kendrick Perkins y Serge Ibaka, por los últimos 14 minutos de juego y fue capaz de descontar una desventaja de 13 puntos y ganar 105-94 el primer partido de la final.
Ahora que la serie continúa hoy en Oklahoma, comienzan las estrategias de ambos equipos.
Un quinteto pequeño no es nada nuevo para Oklahoma, particularmente luego de la firma de Derek Fisher en marzo, y pagó dividendos en la final de conferencia y el martes en el juego 1 de la final.
“Hemos jugado así bastante este año”, dijo Nick Collison, el único hombre grande que realmente ha permanecido en cancha para el Thunder en las postrimerías de los partidos.
“Somos afortunados de tener a un hombre grande como Kevin Durant que puede tirar de afuera. Esa es una ventaja”.
Durant llegó a la NBA como un armador gigante y luego pasó a ser un delantero pequeño cuando Brooks fue firmado como dirigente en el día de Acción de Gracias en el 2008. Desde entonces ha jugado más desde el perímetro.
Su función crea espacio para el armador estrella Russell Westbrooks y para que el Mejor Sexto Hombre, James Harden, se pueda parear con otro armador, que mayormente es Fisher, el especialista defensivo Thabo Sefolosha o el tirador Daequan Cook.
“Cuando nos vamos bajitos, los 6’10 de Durant lucen grandes. Pero tenemos siempre a otro armador en la cancha, alguien que pueda hacer jugadas, y tenemos a otro jugador que puede manejar el balón”, dijo Brooks.
“Tenemos confianza con ambos cuadros. Con el grande ganamos muchos partidos, al igual que con el pequeño. Pero creo que al usar ambos es cuando más efectivos somos”, agregó.
El Heat dice que el éxito no está en quién está en la cancha, sino en quién está haciendo las jugadas.
Lo importante para el Heat es cómo detener la ventaja de 24-4 en rompimientos y de 56-40 en la pintura.
“Nosotros también podemos usar un cuadro pequeño. Eso no nos molesta”, dijo el centro de Miami Udonis Haslem.
“Podemos hacerlo con Chris Bosh y yo en la cinco, con LeBron en la cuatro y Shane Battier en la tres. Podemos parear con cuadros pequeños. Lo hemos hecho antes”.
Donde más se nota la ausencia de Perkins e Ubaka es en la defensiva. El Heat tendrá que atacar esa zona.
Rating récord
La victoria del martes de Oklahoma sobre Miami tuvo el mejor ‘rating’ para un primer juego de la serie final de la NBA para la cadena ABC.
El juego produjo un ‘rating’ de 11.8, de acuerdo a Nielsen, y registró un aumento de un 10 por ciento en comparación con el primer juego del año pasado entre el Heat y los Mavericks de Dallas.
El rating dejó atrás la marca de 11.6 que produjo el primer juego en la final del 2004, que ganó Detroit sobre los Lakers.