Félix Jiménez

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Por Félix Jiménez
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Granular y otros términos post María

La capacidad verbal que nos hace y nos deshace se ha ido expandiendo sin querer desde ese evento que nos define. Ya no hay manera de desprenderse de esas frases y palabras que llevamos por dentro, incrustadas en la memoria y en la cotidianidad.

Todo en su momento fue "granular", se supiera o no que significaba eso, pero ahí estaba la palabra, evocando visiones grandes y pequeñas y necesariamente incompletas. Y "granular" era y fue. Y día tras día la posibilidad de que estuviera o no estuviera el "material vegetativo" en las aceras de la ciudad fue una realidad material que retaba nuestra "resiliencia", sea lo que sea lo que la "resiliencia" sea, ahora en tiempos de fatiga y sumo cansancio.

En realidad, algunos esperaban que "el cuerpo de ingenieros" cumpliera los sueños perdidos de "toldos azules" y escuelas "aprobadas" y que en algún momento se evaporara la "falta de urgencia". Y todo nuevamente se atrasaba y todo nuevamente se desmoronaba.

Y entonces volvían las ansias de sentir en algún momento que la isla se "energizaba" y se restituyera la alegría y la intención de moverse y anclarse en algún futuro. En alguna certeza de futuro.

Pero la capacidad verbal renovada estaba reñida con las frases rotas y repetidas. En las mañanas, al levantarse todos, corroboraban si realmente la isla se había "levantado". Y la verdad es que para algunos la isla seguía siendo un terreno inhóspito, reñido con las perspectivas y las "métricas" anunciadas y las voces que repiten sus libretos sin cesar.

Y así, el paso de un huracán se detiene en sus palabras, en la vida de su repetición y en la realidad de sus consecuencias. En la sombra que dejan sus inconsistencias. En los errores que provocan las ansias de algún progreso prometido.

Pero las palabras siguen hurgándose, cambiando con los días y con la intensidad de sus vuelos y motivos. Nos van llenando lentamente, pero no de las ilusiones ya perdidas. Se acomodan a su uso y abuso y se liberan de esas primeras definiciones que nos prometieron. Quizás sea la ráfaga final que nos azota. Quizás es que su existencia es "granular".

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