Aida Vergne

Tribuna Invitada

Por Aida Vergne
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LECHI DE POTI

Nos cuenta Alexis Morales, por conducto de mi apreciado lector, Amadeo Nazario, que “cuando los sanjuaneros se refieren a Lares, suelen decir en tono burlón: ‘Lechi di poti’ sin sospechar el origen de esta pronunciación”. Para ello, explica Morales, hay que remontarse a la España primitiva, específicamente un pueblito llamado Piornal, en las altas montañas entre Castilla y León. Piornal, nos ilustra este autor, estaba habitado por pastores y ganaderos, y era una villa tan pobre que, cuando España fue invadida por visigodos y árabes, ninguno se interesó en invadir a Piornal. Como dato importante Morales nos dice que en España se habla castellano, gallego, catalán, vasco y extremeño. “Este último era común en Piornal”. A Puerto Rico llegaron familias de Piornal, y se establecieron desde los barrios altos de Guayanilla y Peñuelas hasta el sur de Lares, incluyendo Castañer. Los piornaleros solían combinar el castellano con el extremeño, por ejemplo, cambiando la [e] por la [ i ]. (veinti, lechi, etc.). También convertían la [o], en [u] (pescau) y se elidía la [d] (alreor, méico). Frases como “asina mesmo” y llamar “Jumbetas” al Diablo (se lo llevó Jumbetas) tal vez nos llegan de Piornal”. Es decir, que la famosa Lechi di Poti de Lares es un vestigio del extremeño de los piornaleros. No son palabras mal dichas; es la influencia extremeña. Morales añade que a los piornaleros les debemos bellas tradiciones, la herencia del idioma extremeño... y la lechi di poti. ¡Salud a todos, y en especial a mis queridos lectores lareños!

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