Top de la pagina

Estilos de vida

    Facebook Twitter Digg Google Buzz
22 de enero de 2013
Mi bienestar
 

Palabras que traicionan

Algunos de los riesgos a los que te expones si ventilas las interioridades de tu separación

 

Por Ileana Delgado Castro / ileana.delgado@gfrmedia.com

Establece nuevas metas. Pasa la página. Sé feliz. Emprende una nueva etapa de vida con esperanza y entusiasmo. Aprende algo nuevo. Acude regularmente al gimnasio o libera el estrés en el parque más cercano...

Son algunas de las sugerencias de los profesionales de la salud sobre las múltiples actividades en las que te puedes involucrar después de haber pasado por un proceso de divorcio, independientemente de si este ha sido contencioso o no, si eres figura pública o no.

Lo que nunca debes hacer, lo que no es saludable, resaltan los expertos, es ventilar públicamente los problemas e interioridades que llevaron a la ruptura o separación.

Y aunque pasar por esa experiencia es un proceso difícil que también puede estar salpicado de mucho coraje, tensión, tristeza y dolor, criticar lo que hizo la otra persona o culparla por lo sucedido también puede causar daño colateral a otros seres queridos, entre ellos, los hijos y familiares cercanos, advierte la terapeuta de familia y trabajadora social clínica Janet Rivera.

“La realidad es que todos tenemos una vida social y familiar, con hijos, madres y padres o hermanos a los que, inadvertidamente, podemos provocar algún dolor con el proceso de separación”, agrega Rivera.

La terapeuta también llama la atención sobre la importancia de que la autoestima y el amor propio no terminen lacerados debido a la misma situación.

“Por eso siempre es importante buscar no solo la manera de minimizar el daño que la separación nos pueda causar a nosotros, sino también tratar de no provocar daño a los demás”, recomienda Rivera, quien cree que muchos de estos problemas se podrían evitar si desde el principio de la relación se establecen normas de convivencia.

Entre ellas propone que la pareja decida qué tipo de relación va a tener y cómo va a ser el diálogo entre ambos. “Eso va a servir de apertura a todas las situaciones que se puedan presentar, incluyendo una ruptura. Hay que identificar la razón que fundamenta la relación como tal, por qué estoy contigo y por qué estás conmigo. Además, las decisiones deben estar basadas en el respeto mutuo y en las necesidades de ambos”, afirma la terapeuta, aunque entiende que normalmente nada de esto se establece desde el principio.

Al no hacerlo, explica, no se asume la responsabilidad como pareja y, racionalmente, nunca se plantea la posibilidad de que la relación se pueda terminar.

“En cambio, las parejas que establecen normas y diálogo racional en su relación, si por alguna razón esta termina, la separación es menos dolorosa y menos angustiosa porque hay respeto y cordialidad para finalizar el proceso”, sostiene Rivera.

Asunto íntimo

Pero cualquier mujer u hombre que tenga la necesidad de ventilar su problemas de matrimonio o las interioridades de por qué se está separando, lo debe hacer pero con un profesional capacitado, no públicamente.

Así lo afirma la psicóloga clínica Ada Mildred Alemán, quien cree que la situación de por sí necesita mucha privacidad. Aunque está de acuerdo en que cuando se decide hablarlo fuera de esos límites, puede haber también algún deseo de venganza.

“Uno debe cuidar mucho lo que dice después de una relación de pareja, no solo con la gente que no es parte de esa relación, sino también con los amigos o la familia, sobre todo si hay hijos, porque eso les deja una huella imborrable”, advierte Alemán.

Sin embargo, la también catedrática del Recinto de Ciencias Médicas está de acuerdo en que hablar sobre la situación es saludable porque la persona está botando coraje. “Pero es mejor hacerlo con la gente más íntima que tú sabes que va a guardar la confidencialidad o con un profesional que te ayude a salir adelante”, insiste la psicóloga, quien cree que cuando se hace todo lo contrario, también es una forma de decir que la otra persona no es tan buena como parece o como los demás creen.

“Hay una necesidad de decir que el culpable no fui yo, más aún en una sociedad donde siempre se está buscando culpables. Detrás de eso hay miedo al que dirán; y eso te lleva a defenderte aunque nadie te está acusando”, subraya Alemán, mientras resalta que la persona debe entender que no tiene que darle explicaciones a la gente, aun si cree que tienen cuestionamientos sobre lo que pasó.

“Las rupturas duelen porque es un tipo de pérdida; estás perdiendo a una persona, sobre todo las que se casan pensando que es para toda la vida”, señala la psicóloga. Y uno de los riesgos es que, si la persona no está preparada o no es lo suficientemente madura, va a ver la situación desde el punto de vista de víctima.

Por eso Alemán resalta la importancia de entender que nadie es perfecto y que todos cometemos errores. En ese sentido, dice que lo ideal es trabajar la situación lo más maduramente posible que se pueda. Eso incluye el diálogo respetuoso y no echar culpas.

“Estoy convencida de que en una situación de divorcio ambas partes deben buscar ayuda profesional. Al ser una situación en la que hay una pérdida, un profesional es el que puede ayudar”, recomienda Alemán, quien parte de la premisa de que el ser humano está aquí por amor a sí mismo y al prójimo. “No es que ames a tu pareja y la dejas de amar, es que te amas a ti mismo y al prójimo; y esa otra persona sigue siendo el prójimo”.

Manejo de emociones

Precisamente, el manejo de coraje y de emociones es uno de los problemas que muchas parejas enfrentan cuando llega el divorcio o una separación, opina la especialista en terapia de pareja y sexualidad Ivelisse Cintrón, quien cree que hay muchas variables y muchos por qué.

“Es una situación que no surge de hoy para ahora; es algo que se viene cocinando desde hace mucho tiempo”, agrega la terapista, quien cree que, en términos generales, en la cultura latina es común que sea el varón quien toma la decisión del divorcio.

“La mujer vive más arraigada a la costumbre de que se casó para toda la vida y, en muchas ocasiones, la fémina siempre guarda ese rencor o coraje interno, lo que explica las diversas controversias que surgen alrededor de un divorcio”, asegura Cintrón, tras resaltar el daño que se les hace a los hijos cuando eso pasa.

“Siempre aconsejo que, si ya no hay un remedio para salvar la relación, la pareja se debe sentar a dialogar para terminar la fiesta en paz. Una de las formas de evitar que sea un divorcio contencioso, es hablar y prepararse para que en un futuro, si nos volvemos a ver, haya cordialidad en el trato, que no seamos enemigos”, recomienda Cintrón.

Pero una de las dificultades, agrega la terapista, es que hay muchas parejas que no entienden por qué surgió el divorcio y eso abona más al deterioro en la comunicación. A eso se suma que en muchas ocasiones la familia extendida también se afecta porque tampoco entiende lo que pasó.

“Pero la realidad es que cuando la pareja se quiso casar, tomó la decisión solita, así que si se va a divorciar, debe ser un proceso entre ellos dos solos, nadie tiene que enterarse del por qué o de los pormenores de la decisión. Eso es información privada de la pareja”, sostiene Cintrón, quien cree que mientras menos controversias sobre lo que dijo uno o el otro, mejor. Por eso concuerda con los demás expertos en la importancia de canalizar las emociones apropiadamente y, si no se puede o no lo logra, buscar ayuda profesional.

“Cuando eso no se hace, la persona comienza a arrastrar esos corajes y emocionalmente eso hace mucho daño. A veces, se casan de nuevo y, como no han sanado, vuelven a divorciarse”, advierte Cintrón.

Por eso cree que cuando se toma la decisión de separación o divorcio hay que hacerlo por completo, no guardar nada en el corazón, porque esas emociones de amargura y coraje hacen mucho daño y los limita a ser feliz en el futuro.

No te expongas

Los riesgos de sacar los “trapos sucios” y contar pormenores del por qué del divorcio pueden tener consecuencias mayores para ambos, advierte la terapeuta de pareja Ivelisse Cintrón. Por eso advierte que:

• Tomar decisiones o hablar sobre algo que solo atañe a la pareja mientras estás con coraje es peligroso; te hace perder la perspectiva del futuro y de las consecuencias. Recuerda que el daño personal y emocional que le puedes causar a tu expareja, se va a quedar plasmado para toda la vida y también te afecta a ti y a los hijos, si los hay.

• Si culpas a la otra persona sobre lo que pasó y no tomsa acción para sanarte, él o ella va a rehacer su vida y te quedarás con una amargura que no te dejará ser feliz.

• La dignidad es algo que nadie te puede quitar. Pero si decides hablar y contar pormenores de una relación para culpar a la otra persona, siempre va a haber personas que juegan o se divierten a costa de lo que has dicho, además de que se puede tergiversar y abrir paso a que la gente opine de las interioridades que solo le competen a los dos. En ese sentido, el daño puede ser mutuo.

• Lo que pasa dentro de la pareja, se debe quedar así, es una información confidencial.

Algunas recomendaciones

• La comunicación y el diálogo es vital. Es lo que puede ayudar a que exista una cordialidad que permita solucionar cualquier situación. Eso no quiere decir que tiene que haber amistad.

• Comienza a canalizar tus emociones desde el mismo momento en que sabes que ya no se va a seguir con ese “contrato de matrimonio o de pareja”, recomienda la terapista de pareja Ivelisse Cintrón.

• Busca ayuda profesional o consulta con alguien de confianza, como un sacerdote o pastor, que te pueda ayudar a canalizar las emociones para que en un futuro no te arrepientas de algo que se hizo o dijo por coraje.

• De la misma manera que hay médicos para trata enfermedades físicas, hay profesionales para ayudar en el manejo de pérdida, como puede ser un divorcio. Así que un especialista o un profesional en este campo te puede ayudar a canalizar “el torrente de emociones que tiene una persona en un momento de separación o divorcio”, agrega Cintrón, quien cree que aunque la familia puede ser de mucha ayuda, la destreza de poder desarrollar resiliencia y sanar, se logra a través de terapia con un profesional capacitado.

• Divulgar interioridades que solo les competen a dos personas no te va a ayudar a sanar.

Fuente: Recopilado por El Nuevo Día

Cargando..
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: