En constante crecimiento el diseño y la tecnología en el mundo de los inodoros
Por Eileen Rivera Esquilín / erivera1@elnuevodia.com
Los avances tecnológicos en el diseño de las piezas que le dan vida a un baño no se detienen. Si hablamos específicamente de inodoros, las firmas Roca y Toto llevan la delantera con piezas de vanguardia. Ahorro en el consumo de agua es una de las tendencias más fuertes en la mente de los fabricantes. Pero eso no queda ahí.
“Actualmente, ya existen aparatos que consumen 1.28 galones por ‘flush’ -una reducción de 64% en el consumo de inodoros de hace 20 años-. En lo que a estilo y diseño se refiere, los fabricantes buscan líneas sencillas y limpias para satisfacer el movimiento ecléctico que vivimos hoy día. Hablamos de que existen asientos de inodoros (‘washlets’) que incorporan las funciones del bidé y que se adaptan a la mayoría de inodoros. También existen los inodoros que ya tienen bidé integrado en una sola pieza. Ambos modelos disponen de la función ‘soft-close’ en el asiento”, explica Héctor F. Torres, de EST Hardware, distribuidor de la marca Toto.
En esa línea, la firma española Roca recién anunció el lanzamiento de tres nuevos modelos que reciclan hasta un 50% del agua utilizada. Estos son W+W; tiene el tanque integrado en la misma taza dando un ‘look’ muy estilizado y minimalista: IN TANK Meridian y Lumen el inodoro inteligente; este tiene integrado bidé e inodoro, absorbe los olores, tiene sensores con funciones automatizadas donde nunca tendrás que tocar el inodoro para descargarse.
“Todas estas piezas son lo último en tecnología y diseño, son piezas de vanguardia en la cultura del baño”, explica Edwin Enrique Ayala, de Arkitektura.
Fabricados en porcelana -con terminaciones mate y colores especiales (como el grafito, ‘edelweiss’, jazmín o perlado) o plástico de alta resistencia, los costos de estos diseños pueden fluctuar entre los $350 y los $5,100.
Según Torres, en Puerto Rico existe conciencia del ahorro en agua en los inodoros y grifos. Pero la tecnología de los equipos sanitarios se encuentra en un nivel de cambio constante. “Todavía se desconocen muchos adelantos que existen en el mercado. Sí hay clientela más exigente que pregunta por el tema de mayor ahorro en consumo de agua y en el ‘performance’ del inodoro”, asegura, no sin antes señalar que Toto es la marca líder en Japón en lo que a inodoros se refiere y que el modelo Neorest es el más avanzado de la firma.
Por su parte, Ayala asegura que los españoles tienen un diseño superior y que en términos de tecnología, Roca ha sido vanguardista en el sector sanitario desde los años 60.
“Desafortunadamente, son muy pocas las personas que buscan información o le dan alguna importancia a las tecnologías de reciclado de agua y energía que están a su alcance, tecnologías tan sencillas como el sistema de doble descarga de las cisternas en los inodoros. En todas las grandes urbes del mundo se ha creado una cultura del baño, esa que va más allá de los equipos sanitarios, sino del placer de este espacio tan íntimo y personal”, dice.
Los ‘gadgets’ de algunas piezas, como el Numi de Kohler -que distribuye en la Isla Ferguson- incluyen la posibilidad de conectarse vía control remoto a una estación de radio FM o a tu MP3. Sí así como lo lee. Un diseño como este, está preparado además para calentar la tapa o el piso del espacio si está frío, ajustar la presión y la temperatura del agua que dispara el bidé integrado o simplemente, levantar la tapa de forma automática cuando los sensores detecten que acabas de entrar al baño. ¿Qué más se puede pedir?
¿Desde cuándo?
La era de los inodoros de alta tecnología comenzó en Japón en 1980 con la introducción de la Washlet G Series por Toto, y desde 2002, casi la mitad de los hogares japoneses disponen de ese tipo de inodoro, excediendo a la cantidad de hogares con un ordenador personal.
Aunque el inodoro parece como uno occidental a primera vista, tiene una serie de funciones adicionales, tales como secador, calentador de asiento, opciones de masaje, controles de ajuste del chorro de agua, apertura automatizada de la tapa, activación de la cisterna tras el uso, paneles de control inalámbricos, calefacción y aire acondicionado para la habitación, etc.
Las funciones son accesibles a través de un panel de control que o bien está a un lado de la taza o en una pared próxima, a menudo transmitiendo las órdenes de forma inalámbrica.
La función más básica es el bidé integrado, una boquilla del tamaño de un lápiz que sale de la parte de abajo del asiento del inodoro y lanza un chorro de agua.
Un poco de historia
Los baños primitivos más perfectos de la antigüedad fueron los de las familias reales minoicas en el palacio de Cnossos, en Creta. En el año 2,000 a.C., la nobleza minoica disponía de bañeras que se llenaban y vaciaban mediante tuberías verticales de piedra con junturas cementadas. Con el tiempo, fueron sustituidas por tuberías de cerámica esmaltada que se unían entre sí de modo muy parecido a las actuales. Por estas tuberías, circulaba agua caliente y fría, y sus conexiones arrastraban los desechos lejos del palacio real, el cual disponía también de un retrete con un depósito encima, lo que permite clasificarlo como el primer "water" con cisterna en la historia. El depósito estaba destinado a recoger agua de lluvia o, en ausencia de ésta, a ser llenado manualmente con cubos de agua sacada de una cisterna cercana.
La tecnología del cuarto de baño evolucionó entre los antiguos egipcios. Hacia el año 1500 a.C., las casas de los aristócratas egipcios contaban con tuberías de cobre por las que fluía agua fría y caliente, y el baño corporal completo formaba parte de las ceremonias religiosas. Curiosamente, a los sacerdotes se les exigía tomar cuatro baños fríos completos al día. Los judíos otorgaron aún mayor importancia a los aspectos rituales del baño, pues según la ley mosaica la limpieza corporal equivalía a la pureza moral.
En 1596 el nieto de la Reina Elizabeth I, Sir John Harrington le da de regalo un WC inventado por él, con sistema de cisterna. Ya entre los años 1775 y 1800, se patenta el sistema, y la gente se da cuenta que las malas condiciones sanitarias traían enfermedades, por lo cual empiezan a surgir las primeras leyes, y estudios sobre la implementación de alcantarillados y sistemas de excusados en hogares y hoteles. Finalmente es en 1910 es donde el diseño del WC se cambia al que usamos actualmente de un estanque y una taza.