Se renueva la propuesta del restaurante Barrica
Por Luis R. Trelles / Especial El Nuevo Día
El Restaurante Barrica se ha ganado un espacio a fuerza de buena comida, buen ambiente y consistencia. Los 8 años que lleva en Guaynabo lo han llevado a ser un local buscado por hombres y mujeres de negocio y profesionales que se reunen allí para compartir entre copas y platos de buena calidad.
Para no quedarse estancado, el restaurante ha implantado una serie de cambios para mantenerse vigente de cara al futuro. Todo empezó hace 9 meses, cuando Javier Pereira, un chef de origen uruguayo, se unió al proyecto. Hace apenas tres semanas que han vuelto a abrir sus puertas con un salón y un menú rediseñados.
“Buscábamos darle más claridad al restaurante y más comodidad a los clientes”, explica Pereira sobre la remodelación. “Acabamos de inaugurar una parrilla al carbón”, añade. Abierta al público y destacada en la entrada del local, la parrilla anuncia algunos de los cambios en sabores en el menú.
Enfoque en la fusión
“Aquí hacemos mucha comida criolla, comida italiana, internacional y a la parrilla”, menciona Pereira sobre el enfoque actual. “Los risottos y las pastas que hacemos van de la mano con la carne”.
En cuanto a lo criollo, los mofongos, bifongos y un trifongo hecho a base de plátano, yuca y amarillos maduros toman prominencia. Uno de los platos más populares, el ossobuco de ternera con risotto parmesano, apunta al alcance del local.
“Aquí la gente viene mucho a picar y tomar vinos, tragos y cervezas”, señala Pereira. Por eso tienen una carta variada de vinos, que se puede acompañar con la “Picadera Fusión” de croquetas de queso, bolitas de risotto en salsa de guayaba, empanadillas mixtas, chorizos parrilleros y calamares.
La palabra “fusión” es clave para entender el concepto de Barrica. En esta ocasión el chef Pereira, que por muchos años se desarrolló en la escena culinaria de Miami, lo que le ha dejado un acento cubano que se mezcla con el uruguayo, presenta una primicia de su última invención gastronómica: el “Volcán Fusión Barrica”. Se trata de un trifongo relleno con churrasco y pico de gallo.
“El nuevo plato es la mejor explicación de la fusión del restaurante”, explica el chef. “Tiene lo puertorriqueño del mofongo, lo argentino del churrasco y lo mexicano del pico de gallo”.
El salón también se ha vuelto más acogedor. Las mesas de estilo rústico conviven con citas en las paredes que dan una idea del tipo de experiencia gastronómica a la que se aspira. Citas como “el hambre es la mejor salsa del mundo”, o “la buena comida acaba con el buen vino”, adornan las paredes.
Para Pereira la clave en esta nueva etapa de Barrica estará, como siempre lo ha estado, en la consistencia.