La experta explicó en detalles las heridas del occiso
Por Osman Pérez Méndez / operez@elnuevodia.com
Una experta del Instituto de Ciencias Forenses (ICF) declaró ayer que el hombre asesinado en abril del año pasado en el estacionamiento del hotel La Concha murió tras recibir múltiples heridas punzantes y golpes contundentes que podrían ser compatibles con puños.
La doctora Rosa Rodríguez Castillo, patóloga forense del ICF, fue llamada a testificar en el proceso que contra George Tsouratakis, uno de los dos acusado por el asesinato de Orlando “Orlan” Ramos Ortiz, ocurrido el 12 de abril del 2011.
A preguntas de la fiscal Elba Acevedo, la doctora confirmó que fue ella misma quien practicó la autopsia al cadáver de Orlan.
Con paciencia de maestra y auxiliada por crudas fotos del cadáver y la escena del crimen, la doctora explicó en detalles cómo realizó la autopsia.
Una tras otra Rodríguez fue mostrando las fotos de las heridas al jurado, y explicando si se trataba de una herida punzante que había penetrado y dañado algún órgano vital, si era una herida cortante superficial, o si se trataba de alguna contusión producto de un golpe con un objeto contundente. En más de una ocasión repitió que los puños podían considerarse como objeto contundente.
“Tiene una herida de defensa en la palma de la mano derecha, una contusión en la parte de atrás de la cabeza, una contusión en el brazo izquierdo, contusiones alrededor de la oreja izquierda, varias heridas en la espalda, heridas de defensa en el brazo derecho, heridas en el riñón derecho, tres heridas en el hígado, heridas en el lado izquierdo del cuello, heridas en ambos pulmones”, explicó la patóloga forense.
Rodríguez precisó, tomando a la fiscal como modelo, que las contusiones alrededor de la oreja izquierda se habrían producido con el atacante colocado detrás de la víctima. Las heridas punzantes, en cambio, colocaban al atacante delante del occiso.
“Orlando se defendió. Recibió heridas profundas, que le dañaron el hígado, un riñón, los pulmones. Recibió los golpes que le provocaron las contusiones cuando estaba con vida, antes de que cayera al suelo”, dijo Rodríguez.
“La escena podría ser compatible con dos agresores, uno apuñalando y otro dando golpes”, preguntó la fiscal.
“Podría ser”, respondió la patóloga.
La doctora dijo que de la autopsia se desprende que Orlan estaba vivo mientras recibía el brutal ataque y que se defendió. Añadió que el examen toxicológico reveló que Orlan había consumido cocaína.
Al cierre de esta edición, la defensa de Tsouratakis estaba llevando a cabo el contrainterrogatorio a la patóloga.