Un carguero que encalló el 21 de juno ha puesto en peligro los arrecifes considerado patrimonio del mundo
Por Aurora Rivera Arguinzoni /arivera@elnuevodia.com
Más de un centenar de cibernautas han firmado ya la petición electrónica iniciada por la bióloga marina Michelle Scharer, para reclamar al gobierno de Estados Unidos sacar del Canal de la Mona el carguero M/V Jireh que encalló el 21 de junio pasado y amenaza con destruir arrecifes considerados patrimonio del mundo.
“Es patrimonio de la humanidad considerando el nivel de degradación ecológica que tenemos en la mayoría de los arrecifes de Puerto Rico. (La isla de) Mona es el último refugio que nos queda en jurisdicción boricua”, destacó Edwin Hernández Delgado, investigado del Centro para la Ecología y Conservación Tropical Aplicada de la Universidad de Puerto Rico.
“Mona tiene una función importante para nosotros y todo el Caribe porque son arrecifes de coral que están en excelente condición, una reserva de peses para que de forma natural se propaguen y se trasladen a otras áreas (del Caribe) ayudando a repoblar las diferentes islas”, detalló.
Hernández Delgado indicó que se teme que la Guardia Costanera de Estados Unidos desista de removerlo del lugar. Advirtió que ello podría ser desastroso para Puerto Rico y territorios aledaños.
Mencionó que en esa zona la Universidad de Puerto Rico tiene áreas de monitoreo para estudiar fenómenos relacionados con los cambios climáticos, ya que es un lugar único donde la Naturaleza está prácticamente virgen. “Es el único sitio natural que nos queda para comparar lo que pasa aquí (en las zonas pobladas), con lo que pasa allá (en la pura Naturaleza) y eso tiene un valor extraordinario”, explicó.
Sostuvo, además, que hay un proyecto de cultivo de corales considerados ya especies amenazadas en la lista de la Ley federal de Especies en Peligro de Extinción: Cuerno de Venado (Acropora palmata) y Cuerno de Siervo (Acropora servicornis).
El científico explicó que tanto la presencia de unos 300 galones de combustible que permanecen en la nave, como su choque repetido con los corales o su eventual descomposición y contaminación del fondo marino y las playas, son una amenaza inaceptable.
“El llamado que estamos haciendo es que la Guardia Costera reevalúe su decisión preliminar de dejar esa embarcación allí. Apoyamos la petición que (entendemos) estará haciendo el Departamento de Recursos Naturales”, dijo Hernández Delgado.