Los que no fueron escogidos en el draft, persiguen aún su sueño
Por Antolín Maldonado Ríos / arios@elnuevodia.com
Carolina - No habrá conferencias de prensa, grandes recibimientos, ni fanfarrias. Pero si algunos de los 50 peloteros que participaron en el ‘showcase’ de Major League Baseball consigue su meta de ser firmado como profesional, lo anterior será lo de menos.
Todos llegaron esta semana al Estadio Roberto Clemente Walker de Carolina, tomándolo como una segunda oportunidad... o una tercera en algunos casos. Vivieron en su momento el mismo sueño que tuvo, por ejemplo, el torpedero santaisabelino Carlos Correa, que hace una semana hizo historia en el sorteo de novatos de Grandes Ligas al ser el primer puertorriqueño que es escogido en el turno inicial con una bonificación de $4.8 millones.
En cambio, la mayoría de los jóvenes que coincidieron en el terreno de juego carolinense no fueron considerados por ninguna organización ni en el draft del 2011 ni en el de este año.
Otros fueron escogidos, pero en rondas en que el ofrecimiento económico no fue el mejor, y optaron por irse a colegio. Sin embargo, siguiendo su enfoque de la globalización del béisbol, MLB apostó a que algunos de estos jugadores que pasaron desapercibidos antes, atraigan la atención de algún equipo.
“Es una bendición, ya que a veces uno se va para colegio y no le va tan bien. Y con esto uno tiene la oportunidad de estar en la Isla y hacerlo como uno sabe”, dijo el jardinero central, Marcos Derkes, un joven de 20 años y 6’0” de estatura, que el martes causó buena impresión en algunos escuchas por su velocidad en el corrido, al registrar 6.3 segundos en las 60 yardas. Derkes, un bateador zurdo, es natural de San Lorenzo y recibió un ofrecimiento de los Marineros de Seattle tras el sorteo de 2010. “Fue (que lo escogieron) como en la ronda 30 y pico”. Sus padres optaron porque se fuera a estudiar y continuara madurando en su juego. Tras dos años en El Paso Community College, acaba de firmar un acuerdo de intención con Belmont Abbey College, en Carolina del Norte, para completar su bachillerato en Justicia Criminal y continuar jugando béisbol gracias a una beca.
“Es difícil ir a clases después de jugar. Es un proceso bien difícil el entrenamiento. Uno tiene que estar bien comprometido. Yo estoy fajándome porque uno nunca sabe quién te está mirando... y ya ayer se acercaron varios equipos y vamos a ver qué pasa. No me emociono mucho por lo que me pasó en high school”.
Derkes, al igual que otros de los peloteros en el campamento de tres días que organizó MLB, llegaron con los pies sobre la tierra. Saben que si alguna organización les ofrece un contrato, será por una suma de dinero no muy significativa, y les tocará a ellos decidir si ponen al lado sus planes de estudios universitarios, y echar el resto para demostrar si pueden llegar o no a las Mayores algún día.
“A lo mejor los que tuvieron mucho dinero se recuestan y los que entraron de abajo tienen que trabajar más fuerte”, añadió el estudiante egresado de la Puerto Rico Baseball Academy, consciente de que han habido casos de peloteros que firman como agentes libres y logran su ascenso por otra puerta que no sea la del draft.
Más opciones
Ver el sorteo como la única oportunidad, es para el escucha boricua de los Indios de Cleveland, José R. Trujillo, un problema.
“Nosotros pensamos que si no drafteas por primera vez, se acabó el mundo, se acabó el béisbol. Y esa no es una realidad. Este deporte, que ya es un negocio, es muy grande, y tienes que prepararte para la competencia. Y no nos estamos preparando”, opinó Trujillo, quien dijo que esa preparación incluye el aspecto del idioma, así como en lo físico y mental.
“Esto (el showcase para jugadores que no fueron escogidos) es bueno para que ellos se den cuenta que hay otras oportunidades, pero se tienen que preparar para eso. Aquí se está demostrando que el que lo sepa jugar, y lo juegue más inteligentemente, aunque no tenga las mayores habilidades, lo va a jugar. Yo entiendo que por lo menos cuatro o cinco tienen oportunidad de dar el cambio (que le extiendan un contrato)”.
Mientras tanto Joel Araujo, gerente de desarrollo del béisbol en América Latina para MLB, no descartó que este minicampamento abra las puertas a futuros eventos similares, incluyendo alguno previo al sorteo anual de novatos.