El abogado Luis Abreu Elías, quien representó en el pasado a Ojeda Ríos, pidió a organismos internacionales que investiguen el asesinato. Fotos
Por Inter News Service
El abogado Luis Abreu Elías, quien representó al fallecido Filiberto Ojeda Ríos, miembro del Ejército Popular Boricua-Los Macheteros, acusó hoy al Buró Federal de Investigaciones (FBI), de haber permitido que un agente francotirador disparara al líder independentista puertorriqueño en momentos en que no representaba peligro alguno.
Según Abreu Elías, Ojeda Ríos, luego de presuntamente haber asistido a las actividades del Grito de Lares el 23 de septiembre de 2005, llegó a su residencia del sector Jaguitas, en Hormigueros, y tras ser cercado por las autoridades federales, aparentemente tocaba su trompeta cuando fue abatido.
Debido a estos antecedentes, el licenciado solicitó una investigación independiente del gobierno de Puerto Rico y del de Estados Unidos.
“Había un agente que sabía español allí, que supuestamente era un negociador como lo era (el policía José Luis) Caldero antes en Puerto Rico, y es el que conversa con Filiberto Ojeda Ríos”, dijo Abreu Elías.
Al respecto, indicó que esa conversación duró aproximadamente una hora, de 4:28 a 5:28 de la tarde, y el disparo a Ojeda Ríos se produjo a las 6:28 de la tarde, según el FBI, pero que debió ser alrededor de las 7:28 de la noche, de acuerdo con peritos.
Abreu Elías pidió que frente a las irregularidades del caso, sea un organismo internacional, como el Tribunal de La Haya o una comisión de derechos civiles de Estados Unidos -con integrantes diferentes a los que actualmente están ocupando cargos en esa institución gubernamental-, que investigue la muerte del puertorriqueño.
La investigación de la Comisión de Derechos Civiles (CDC) de Puerto Rico llegó a la conclusión, en un documento de 238 páginas, que el operativo que condujo el FBI en Hormigueros, se caracterizó por el uso excesivo y abusivo de la fuerza.
Del mismo modo, los investigadores de la CDC concluyeron que el FBI tenía otras alternativas para conducir el arresto y, muy probablemente, hubieran evitado el desenlace trágico del evento.
Destacó que la CDC afirmó en el documento que el operativo se inició con un asalto violento contra la residencia mediante el uso de una unidad paramilitar especializada y el uso de poderosas carabinas M4, similares a las utilizadas por las fuerzas armadas de Estados Unidos.
Señala el informe que aunque el FBI reclama que el señor Ojeda Ríos fue el primero en disparar, el examen de la cronología de eventos, que se desprende de los informes de investigaciones y de las declaraciones de testigos, demuestra claramente que las primeras acciones ofensivas armadas las toma el propio FBI.
Un testimonio que evaluó el CDC fue el de Luis Poventud Martínez, quien a la fecha de los sucesos era director de los investigadores forenses.
El informe subraya que en su testimonio Poventud "narró sus impresiones al llegar al área de la residencia el día 24 de septiembre y explicó sobre las tareas que realizó cada grupo de técnicos del instituto”.
Añade que “el señor Poventud fue uno de varios técnicos del ICF (Instituto de Ciencias Forenses) que hicieron alusión a la presencia de una trompeta en las escalinatas de bloque de la residencia. Un aspecto de su testimonio, que resultó inquietante pero no pudo ser sujeto a mayor corroboración, fue la mención de que se le había dicho que el señor Ojeda Ríos estaba tacando la trompeta cuando fue herido".
Los investigadores de la CDC le preguntaron por la trompeta y este contestó que escuchó decir que el instrumento musical "hubo que moverlas por temor a que hubiera una bomba. ¿Eso es lo que usted escuchó decir?". Sí. Aparentemente, según lo que me dicen, es que él estaba haciendo uso de esa trompeta.".INS