Retirar el hongo en la Capilla de las Ánimas de la Catedral de San Juan expuso sorpresas del pasado
Por Tatiana Pérez Rivera / tperez@elnuevodia.com
La humedad con la que conviven los residentes del Viejo San Juan suele provocar incomodidad y, en este caso, sorpresas. Que lo digan José “Toñito” Pérez García y Miguel Álamo, empleados de mantenimiento de la Catedral de San Juan.
Hace poco extraían la pintura que la humedad despegó en el techo y las paredes de la Capilla de las Ánimas, en la catedral sanjuanera, cuando avistaron antiguos trazos de dibujos y líneas dirigidas a engañar el ojo creando la ilusión de la existencia de mármol.
“Nosotros dijimos ‘¿y esto?’, porque nunca lo habíamos visto. Nos sorprendió que la pintura reciente despegara entera y esos dibujos se mantuvieran ahí”, comentó Pérez García.
“Era algo muy común antes, se hacían estas líneas para imitar cornisas y el mármol en las columnas de los edificios italianos. No tengo claro en qué restauración se hicieron, pero son dibujos comunes, no tienen mucho valor artístico”, explicó el párroco de la Catedral de San Juan, José Emilio Cummings.
Agregó que dicha capilla lucha incesantemente con el hongo desde que la “Puerta del Perdón”, que ubicaba en su lateral, fue sustituida por un vitral que eliminó el libre flujo del viento.
El dibujo en la pared principal de la capilla se ve muy difuso, pero el padre Cummings detalla que presenta a la Santísima Trinidad y varios ángeles a su alrededor.
“Esta pintura estaba mezclada con el cemento, por eso notas aún los grises y los cobrizos”, indica el sacerdote en torno a los tonos que alguna vez tuvo como base la pared.
La iglesia de estilo barroco fue remodelada por última vez en el 1977. Ahora se prepara para la celebración del Año Jubilar, “los 500 años de la llegada del obispo Alonso Manso”, como explica Cummings, por lo que han iniciado una campaña para pintar el exterior de la catedral, que luce bastante deteriorada. Pintura a base de cal sería ideal para lograr una mejor fijación.
“Se vería precioso ese dibujo de la Santísima Trinidad restaurado, pero no hay dinero para eso ni para la pintura de afuera. Si a algún artista le interesa restaurarlo ad honorem, bienvenido sea”, aseguró el sacerdote quien agregó que las paredes de la capilla deben terminar de ser raspadas, luego hay que eliminarles el hongo con productos especiales para mampostería que permiten que el material histórico respire y dejar que sequen bien antes de pintarlas de nuevo.
ICP recomienda
“Aun si los dibujos no tienen valor artístico, tienen valor histórico”, aseguró Elliot Cruz, conservacionista de la Oficina de Patrimonio Histórico Edificado y Mejoras Permanentes del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), encargados de velar por la integridad de las estructuras antiguas de la zona.
“Lo que ellos están haciendo en estos momentos es dándole el mantenimiento apropiado a la capilla por la humedad y el hongo. Me consta que se lo dan (con regularidad)”, señala Cruz.
“Si restauran los dibujos, la propuesta del ICP a la Catedral sería que ubiquen sobre estos un acrílico para que el público pueda apreciarlos. Si a un artista le interesa, tiene que contactar directamente al padre Cummings porque el ICP da la idea, pero no obliga”, añadió Cruz.
Anticipó que acaban de emitir un endoso de intervención para sustituir las ventanas en el techo -que afectó el huracán Georges- y otro de aplicación para la pintura exterior de la iglesia que exhibirá un tono “coral cremoso”.
No le sorprende que haya dibujos bajo otras paredes de la estructura ya que ha sido costumbre en la catedral contar con ellos. Al parecer, cuando desmerecían y no había presupuesto para arreglarlos la práctica era pintar sobre ellos.
Esta vez podría ser la excepción.